El Teatro Presidente, en San Salvador, fue el escenario en el que El Salvador festejó los 55 años de trayectoria del »Presidente de la Cumbia», Marito Rivera, en una gala que reunió a grandes figuras nacionales para homenajear al artista.
La velada arrancó desde las 8:00 de la noche con un repertorio que incluyó los grandes temas que han consolidado la carrera de Marito Rivera como una de las grandes figuras artísticas salvadoreñas, ahora celebrando cinco décadas y media al grito: «Y con furia, ¡Bravo!».
Homenaje musical
La gala de celebración de Marito Rivera arrancó con una potente ovación por parte de los miles de asistentes al Teatro Presidente. Recibido por la calidez del público, Rivera tomó asiento para disfrutar de cada una de las interpretaciones que talentos nacionales ofrecieron de sus más icónicos temas.
El primero de ellos llegó en las voces de los jóvenes Pablo y Mateo González, quienes interpretaron «Mamita, yo no quiero un hermanito», tema de la época infantil de Marito Rivera, en la que comenzó a brillar como un niño talento de la música nacional.
Luego llegó Melao con el tema «Ven a bailar conmigo» seguido de OPUS 503 con la canción «Carnaval de mi Tierra», siendo una de las grandes sorpresas de la noche al fusionar el pop lírico de OPUS 503 con el sabor cumbia de Marito Rivera, algo que encendió los ánimos del público.
Otra gran sorpresa de la noche fue gracias a Kenya Padrón, quien interpretó «No vales nada», canción que se popularizó en la voz de Elena Rivera, hermana de Marito y quien fue un pilar importante en su desarrollo artístico. La canción tocó las fibras de los asistentes, quienes también aplaudieron el talento de Padrón.
Manteniendo el tono familiar, llegó el momento para que los hijos de Marito Rivera, encabezados por M.A.R.X., representante del funk en El Salvador, y acompañado por Anthony y Samuel Rivera, hicieran un mix con varios de los temas románticos que han quedado grabado en letras doradas en todo el repertorio del agasajado artista.
Teffy España, de Las Bellas Indomables, subió al escenario para interpretar «Nítido», otro de los icónicos temas que han hecho bailar a millones de salvadoreños a lo largo de las décadas.
Con los ánimos arriba llegó el momento de bailar cuando sonó «Aventurero», de las canciones emblemáticas de Marito Rivera y su Grupo Bravo, en una noche en la que brilló con la voz de Juan José Ramírez, quien fuera de los integrantes de ls agrupación que consolidó el legado de Marito Rivera.
Con esa ola de adrenalina, ritmo y baile llegó el grito de «¡Pura uva, mami!», con René Alonso apoderándose del escenario para la canción «La Matraca», con la que el público dejó sus asientos y se dejó llevar por la emoción de la música y los pasos del compás de la cumbia salvadoreña.
Del homenaje al escenario
Pero, el público sabía que aún faltaba una sorpresa y fue así como Marito Rivera dejó su asiento en la fila de honor, subió al escenario, tomó su típico lugar en el piano y en los teclados y derrochó todo su talento, como lo ha hecho en estos 55 años.
Con la dulzura del piano y solo con su voz, Marito Rivera abrió con una secuencia de covers de grandes temas en inglés, recordando sus inicios artísticos, cuando se dedicaba más a un estilo rock, soul y un poco de funk, todo ello antes de entregarse de lleno a la cumbia y a los géneros tropicales.
«La música siempre fue parte de mi familia. Esta noche quiero agradecer a todo El Salvador por todo el apoyo que me han dado y me han brindado en estos 55 años de vida artística. No ha sido fácil. Pido un fuerte aplauso para mis padres, ellos fueron quienes iniciaron todo. Un beso al cielo para ellos», dijo un emotivo Marito Rivera mientras mantenía la nostálgica armonía en el piano.
«Voy a estar en el escenario hasta que ustedes me lo permitan y hasta que Dios me lo permita. Siempre estaremos aquí para decir: «Y con furia, ¡Bravo!»», añadió.
En el mar de sentimiento por estas palabras, Marito Rivera entonó «Basta y Sobra», coreada por todo el público y que contó con la voz de Mariel Zúniga, de Orquesta Canela. Pero, después regresó la cumbia con «Mentiras» aunque con un toque sorpresa: un cambio a ska y la llegada de Prueba de Sonido al escenario para compartir con el legendario artista.
Los Embajadores de la Salsa, SalSalvador All Stars, no podían faltar en la noche, haciendo su aparición con el tema «Vivo sin ti» y poniendo a bailar a todos los asistentes al evento.
La velada llegó a su tramo final con uno de los grandes temas de los 55 años de trayectoria de Marito Rivera: «Mar y Cielo», el cual levantó nuevamente los ánimos del público.
Fue así como llegó una de las reinas de la música salvadoreña para rendir homenaje al gran señor de la cumbia. Con un impresionante atuendo, Julissa Ventura se apoderó del escenario para la canción «Sabrosa Cumbia», el que puso a bailar a todos los que se dieron cita a esta inolvidable noche.
En esa nueva espiral de emoción llegó el gran final: «Malévola», el tema más conocido de Marito Rivera y con el que cerró la mágica noche en que El Salvador agradeció los 55 años de carrera de aquel chico talento que cautivó desde su niñez hasta consagrar su trayectoria como el gran «Presidente de la Cumbia Salvadoreña».






