Guatemala se encuentra en una crisis de seguridad que estalló a partir del asesinato de diez policías el pasado fin de semana, en represalia por la ocupación de tres cárceles donde pandilleros tomaron decenas de rehenes. En respuesta, el presidente Bernardo Arévalo decretó estado de sitio con el objetivo de retomar el control de la seguridad.
Ante la situación política actual y la inseguridad que golpea a Guatemala, la productora encargada de organizar el concierto del cantante estadounidense, Nicky Jam, anunció que el concierto agendado para el próximo 31 de enero ha sido cancelado.
El comunicado emitido por la promotora establece que el motivo de la cancelación se debe a la «situación política actual en la Ciudad de Guatemala», y que la decisión se tomó en conjunto con el artista.
El comunicado oficial también establece que la decisión se tomó «priorizando la seguridad de todos los asistentes, del staff y del equipo de producción». «Agradecemos la comprensión de nuestro público y les pedimos estar atentos a las redes sociales oficiales de la promotora, donde estaremos brindando información sobre los próximos pasos», relata también el anuncio.
La ola de violencia generada por la pandilla Barrio 18, considerada terrorista por Guatemala y Estados Unidos, se remonta a julio pasado cuando cinco de sus máximos jefes fueron trasladados a una prisión de alta seguridad, pues seguían ordenando asesinatos, vendiendo drogas y extorsionando, según el gobierno de Guatemala.






