Phil Collins, una de las grandes leyendas de la música, atraviesa una serie de problemas de salud sobre los cuales habló recientemente. A sus 74 años de edad, Collins ya tuvo que ser intervenido quirúrgicamente hasta en cinco ocasiones por problemas de rodilla y requiere cuidados médicos permanentes.
«Tengo una enfermera interna las 24 horas para asegurarme de que tomo mi medicación correctamente. He tenido problemas con la rodilla; todo lo que podía salir mal me salió mal. O sea, me contagié de COVID en el hospital, mis riñones empezaron a tener problemas renales, todo eso parecía converger al mismo tiempo. Me operaron la rodilla cinco veces y ahora tengo una rodilla que funciona y puedo caminar, aunque con ayuda, ya sabes, muletas o lo que sea», expresó Collins durante una presentación en vivo.
Los problemas de salud del cantautor comenzaron a agravarse en 2007, cuando sufrió una lesión medular que le causó daños nervioso y el desarrollo del síndrome conocido como «pie pendular», tras una cirugía en su espalda, algo que afectó directamente su caminar.
«Probablemente había estado bebiendo demasiado, así que mis riñones estaban destrozados. Disfruté mucho de las giras, pero pensé: “Bueno, voy a hacer todas esas cosas que no podía hacer”», dijo el artista.
«Dejé de beber a las seis de la tarde. No era de esos tipos que se quedaban despiertos bebiendo toda la noche; bebía durante el día, pero supongo que me pasaba. Nunca me emborrachaba, aunque me caí un par de veces. Pero fue una de esas cosas que me pasaron y me pasaron factura, y pasé meses en el hospital», añadió.
De igual forma, Collins ha sido diagnosticado con diabetes tipo 2 y tuvo que despedirse de tocar la batería debido a sus problemas de movilidad. Por ahora, acude a sus presentaciones sentado y dedicándose únicamente a cantar, aunque con algunos intermedios o pausas en sus shows.






