En los últimos años, el concepto de compra en días como Black Friday y el Cyber Monday ha evolucionado significativamente debido al auge del comercio electrónico y los avances en el ámbito digital.

Ahora, los consumidores exigen experiencias rápidas y fluidas, y cualquier falla técnica puede resultar en la pérdida de clientes.

De acuerdo con José Borges, longtail and e-commerce enablement LATAM de Vertiv, las empresas han respondido a las exigencias de los consumidores con estrategias basadas en la omnicanalidad, que se refiere a ofrecer a los usuarios la misma experiencia sin importar el canal de contacto.

«La clave para posicionarse en el mercado actual está en ofrecer una experiencia única y diferenciada al usuario. Esto no solo define la percepción del cliente, sino también el éxito de la compañía en un entorno altamente competitivo», explicó Borges.

Además, se han adoptado tecnologías como la inteligencia artificial (IA) para personalizar recomendaciones, analizar patrones de consumo e identificar tendencias clave.

«Este tipo de información es invaluable para planificar estrategias de marketing y ventas, mostrando cómo la IA se ha convertido en una herramienta esencial para el comercio moderno», añadió Borges.

La infraestructura tecnológica también ha cambiado, las grandes compañías utilizan modelos de edge computing para descentralizar la información, reducir latencia (tiempo que tarda un dato en ir de un punto A a un punto B) y mejorar la experiencia del usuario en días de alta demanda.

«En lugar de depender de un gran servidor o un único centro de datos, las grandes compañías como Liverpool, Walmart, Amazon o Mercado Libre instalan microcentros de datos en diferentes regiones o países. ¿Por qué? Para que la información esté lo más cerca posible del usuario. Esto reduce significativamente la latencia y mejora la experiencia del cliente», destacó.

Sin embargo, existen desafíos asociados a la ciberseguridad, la gestión de picos de tráfico y la necesidad de infraestructuras robustas para evitar caídas.

Borges indicó que en América Latina el comercio electrónico ha crecido exponencialmente, generando $509 mil millones en 2023, cifra que proyecta a duplicarse para 2026.

«En América Latina, el comercio electrónico, que generó $509 mil millones en 2023, podría alcanzar $923 mil millones para 2026, según datos de Latin America E-commerce Blueprint (PCMI). Estas proyecciones son impresionantes y demuestran el enorme potencial de la región», dijo.

De acuerdo con el experto, México, Colombia, Brasil y Argentina lideran este crecimiento. «Marcarán la pauta de crecimiento en los próximos años. Es evidente que estos países jugarán un papel clave en consolidar a América Latina como un referente global en comercio electrónico», añadió.

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