El Ministerio de Agricultura de Chile y el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) presentaron a inicios de junio pasado el programa «Chile alimenta el futuro», una iniciativa a cinco años y con una inversión de 50 millones de dólares que busca aumentar la seguridad alimentaria del país sudamericano.

En la ocasión, el ministro de Agricultura, Esteban Valenzuela, aseveró que existen brechas de desarrollo y modernización de las que «tenemos que hacernos cargo».

«Por eso hemos suscrito este programa para fortalecernos y ser más resilientes al cambio climático; aumentar el extensionismo agrícola y rural de nuestra agricultura familiar campesina e indígena a través del Indap (Instituto de Desarrollo Agropecuario) y robustecer la seguridad fitosanitaria del SAG (Servicio Agrícola y Ganadero)», expresó.

La iniciativa pretende robustecer a estas agencias y servicios de Chile, es decir, tanto el Indap como el SAG.

El director nacional del SAG, José Guajardo Reyes, explicó a Xinhua que con este programa buscarán mejorar el control de la frontera y que no ingresen productos con ningún tipo de enfermedad o plaga.

Detalló que en la actualidad algunos pasos fronterizos solo funcionan en horario y día hábil, por lo que buscan que operen las 24 horas, los siete días de la semana, «sin perder esa capacidad de controlar cualquier intento de ingreso de algún producto».

En 2023, el SAG inspeccionó más de 20 millones de envíos postales internacionales, además de mantener el control del 100 por ciento del equipaje y medios de transporte en aeropuertos, pasos terrestres y puertos, según datos oficiales.

Con el programa «Chile alimenta el futuro» se incorporarán nuevos equipos de rayos X y para incineración, así como tecnología que fortalecerá los más de 100 puntos de control fronterizo de la nación austral.

Se busca, a su vez, actualizar y mejorar el sistema de laboratorio del SAG, luego de que «fuimos los mejores de Sudamérica, pero hoy ya nos hemos ido quedando atrás», así que entonces debe haber una mejora en los equipos, «pero también en tecnología, en ciencia y en capital humano».

El entrevistado puntualizó que el «laboratorio madre» está en la capital del país, la ciudad de Santiago, además de otros distribuidos a lo largo del país, así que se pretende optimizar los sistemas, interrelacionar los equipos y mejorar la comunicación con laboratorios privados externos.

La renovación de los laboratorios del SAG contempla la adquisición de uno de nivel 3 en bioseguridad, que es un sistema de alto estándar a nivel internacional.

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