La participación femenina en áreas de ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas (STEM) sigue enfrentando obstáculos estructurales. A nivel global, las mujeres representan el 35 % de los graduados en estas disciplinas, mientras que en América Latina, aunque alcanzan cerca del 45 % en investigación, su presencia en la industria tecnológica continúa siendo limitada.
Sin embargo, el desafío no comienza en la falta de interés. Datos de programas educativos impulsados por Samsung muestran que, en etapas escolares, la participación puede ser incluso equitativa.
De acuerdo con la marca, en el programa Solve for Tomorrow, dirigida a estudiantes, el 52 % de participantes son mujeres.
Sin embargo, en programas enfocados en jóvenes universitarios, como Samsung Innovation Campus, la participación femenina desciende hasta un 20 %, frente a un 80 % de hombres. Esta caída revela una brecha que no responde únicamente al acceso, sino a factores como la falta de referentes, estereotipos de género y entornos poco inclusivos.
Especialistas coinciden en que el reto no es solo atraer a más niñas hacia la tecnología, sino garantizar que permanezcan en ese camino.
«Necesitamos no solo abrir puertas, sino acompañar a las niñas y jóvenes a lo largo de todo su proceso educativo y profesional. Es clave crear entornos donde se sientan representadas, apoyadas y capaces de liderar», señala Samsung en un comunicado de prensa.
Ante este panorama, diversas iniciativas buscan acompañar a las estudiantes a lo largo de su formación. Programas como Solve for Tomorrow promueven el desarrollo de soluciones a problemáticas reales, mientras que Samsung Innovation Campus ofrece formación en áreas como inteligencia artificial, programación e Internet de las Cosas.
No obstante, expertos advierten que estas acciones deben ir acompañadas de cambios más amplios en el sistema educativo y el mercado laboral para lograr un impacto sostenido.






