El gigante de la tecnología Samsung sigue revolucionando el campo de la fabricación de televisores, ahora con la tecnología SmartThings, la cual convierte los TV de esta marca en auténticos centros de control, todo al alcance de una aplicación.
Más allá de la tecnología de imagen y la calidad de la misma, los televisores de Samsung apuntan a controlar otros aparatos, a fin de dar una opción al usuario de poder manejar múltiples dispositivos desde su propia pantalla.
Pero, partiendo de lo básico, los televisores de Samsung cumplen con su cometido de dar una imagen de alta definición y mejor calidad visual. Esto se logra también gracias a la tecnología Upscaling 8K, la cual garantiza que todo el contenido, independientemente de su resolución original, se vea lo más cercano posible a la calidad 8K, brindando detalles exquisitos y colores vibrantes que te transportarán a cualquier lugar del mundo.
Esta evolución se complementa con funciones de mejora de imagen como el HDR y el contraste dinámico. Además, los televisores de Samsung son compatibles con las últimas consolas de videojuegos y ofrecen modos de juego específicos para cada plataforma, permitiendo a los gamers personalizar su experiencia al máximo.

Con estas necesidades de visualización cubiertas, los televisores Samsung dan un paso al frente con la tecnología SmartThings, la cual los transforma en un centro de control. Esto permite que los televisores conecten y controlen varios dispositivos a la vez, desde electrodomésticos hasta sistemas de seguridad, todo desde la comodidad de tu sofá.
Este control se complementa con la seguridad, utilizando la plataforma Knox como la protectora del dispositivo ante amenazas externas, cifrando datos sensibles y garantizando una experiencia de visualización segura.
Samsung también está comprometido con el medio ambiente. La tecnología AI Energy Mode optimiza el consumo de energía del televisor, ajustándose automáticamente a las condiciones de iluminación de la habitación. Además, el control remoto SolarCell Remote3 elimina la necesidad de baterías, reduciendo el impacto ambiental y generando menos residuos electrónicos.






