De responder a un mecanismo de cuotas partidarias o conveniencias políticas, así es como califican, los abogados Tahnya Pastor y Nelson García, la lista de 15 aspirantes a magistrados de la Corte Suprema de Justicia (CSJ) elegidos por el Consejo Nacional de la Judicatura (CNJ) y que actualmente están en proceso de entrevistas con los diputados de la Comisión Política de la Asamblea Legislativa.
A juicio de los abogados, los legisladores deberían decantarse por los 15 candidatos elegidos por la Federación de Abogados de El Salvador (Fedaes) porque ven más difícil de manipular. Sin embargo, la nómina del CNJ, a los abogados les genera dudas porque la consideran una extensión de la Asamblea saliente. «Son una extensión de lo que la gente acaba de expulsar el 28 de febrero, ellos son representación viva de todo eso, y en ese sentido su función, por mucho que digan que fue transparente, es cuestionable», dice Pastor.
En el listado del CNJ se coló Higinio Osmín Marroquín Merino, quien en 2003 fue candidato a alcalde por el FMLN en el municipio de Aguilares y en 2012 fungió como Fiscal General Adjunto con el espaldarazo del partido de izquierda. De igual forma pasaron a la etapa de entrevistas, José Néstor Mauricio Castaneda Soto, actual presidente del Tribunal de Ética Gubernamental (TEG) y Ramón Iván García, quien años atrás fue vinculado con el exfiscal general, Luis Martínez.
El analista político, Ronald Umaña, fue más allá y expresó en abril pasado en la entrevista Dialogó con Ernesto López que dentro de los aspirantes a las magistraturas del Consejo había siete ligados al FMLN, siete de ARENA y uno de GANA. «De lo que se habla que hay siete del FMLN, siete de ARENA y uno de GANA donde va a quedar el presidente de la Corte Suprema de Justicia».
La abogada Pastor concuerda con la afirmación de Umaña, pues asegura que en el seno del CNJ eso es una situación que ha pasado históricamente y la última lista no fue la excepción, debido a que está repartida entre siete cuotas de ARENA y ocho del FMLN.
El 29 de abril el CNJ entregó al Órgano Legislativo los nombres de los candidatos luego de efectuar procesos de revisión a la selección realizada el 14 de abril. Al final no realizó ningún cambio a los nombres preseleccionados. «Por eso corrieron [los concejales] en sacar esa lista cuando no la tenían que sacar ellos, en mi opinión ya con la Asamblea nueva hubieran sacado esa lista. Lo que hicieron los anteriores fue una gran «vivianada” fue dejar la lista de candidatos de cuotas partidarias de ellos, por eso fue que cuestionaba si iban a validar esa lista de candidatos porque en realidad se pasaron cuotas y se pasaron a gente que no era la mejor», cuestiona Pastor.
Por su parte, García asegura que la intención con esta nómina de candidatos era hacer una última jugada al dejar personas afines a los partidos que gobernaron dentro del Órgano Judicial y dentro del CNJ.
El abogado es de la idea que, en gobiernos pasados, «la lista del CNJ representaba la puerta por la que entraban los que iban a quedar selectivamente. No se puede comparar esa selección con la de Federación de Abogados de El Salvador (Fedaes) porque la de los concejales es una componenda interna».
Diario El Salvador intentó conocer la opinión de alguno de los consejeros, sin embargo, Santos Cecilio Treminio Salmerón, dijo a través de la encargada de Comunicaciones que se excusaba de opinar al respecto porque era un proceso que ya estaba en trámite de la Asamblea Legislativa.
Pastor critica que dentro de la lista del CNJ se están entrevistando a personas que tienen sesgo partidario, recomienda que los diputados hagan las preguntas adecuadas para desechar a los «malos aspirantes», además aconseja que realicen una investigación responsable para que se exponga ante la población los aspirantes a la primera magistratura, «porque estos candidatos del CNJ vienen todos con sesgo».
El artículo 176 de la Constitución de la República enumera una serie de requisitos para ser magistrado de la Corte Suprema de Justicia:
«Para ser Magistrado de la Corte Suprema de Justicia se requiere: ser salvadoreño por nacimiento, del estado seglar, mayor de cuarenta años, abogado de la República, de moralidad y competencia notorias, haber desempeñado una Magistratura de Segunda Instancia durante seis años o una Judicatura de Primera Instancia durante nueve años, haber obtenido la autorización para ejercer la profesión de abogado por lo menos diez años antes de su elección; estar en el goce de los derechos de ciudadano y haberlo estado en los seis años anteriores al desempeño de su cargo».
El inciso cuarto del artículo 186 de la Carta Magna agrega la imparcialidad como requisito, mientras que el inciso 2° del artículo 172 hace referencia a la independencia, «los Magistrados y Jueces, en lo referente al ejercicio de la función jurisdiccional, son independientes y están sometidos exclusivamente a la Constitución y a las leyes».
Sobre el caso de Higinio Marroquín, la abogada Pastor expresa que los diputados deben indagar sobre su candidatura a alcalde de 2003 y su nombramiento como Fiscal General Adjunto en 2012, también qué puestos ha desempeñado hasta la fecha para descartar o afirmar su vinculación con el partido de izquierda.
«No es que el candidato llegue y diga que no está afiliado y que será independiente, se trata de la responsabilidad de la Asamblea en investigar, en el 2003 este señor fue candidato por el FMLN tienen que investigar que hizo desde el 2003 para acá, a que cargos optó, que si él dice que no está vinculado materialmente. Que hizo de su profesión durante todos estos años porque puede haber elementos que induzcan a considerar que ha ejercido cargos que lo vinculan al partido, aunque él diga que no, porque quiere optar al cargo», afirma la jurista.
Mientras que del candidato Néstor Castaneda, la abogada asevera que sería triste que los diputados lo seleccionen, pues según ella, es uno de los peores candidatos debido a que ha sido permisivo con actos de corrupción, «sería triste que una persona como él fuera electa por la Asamblea porque tienen una trayectoria de desgaste jurídico negativo grande».
Consejeros fueron un filtro frágil para candidatos
Según Pastor, los actuales consejeros del CNJ no tuvieron la capacidad para filtrar a candidatos para magistrados de la CSJ porque son de menor conocimiento constitucional y hasta de baja preparación, debido a que -según la abogada- llegaron a sus puestos a través de una cuota partidaria y eso les impide evaluar la tecnicidad de los aspirantes.
La abogada agrega que el «esfuerzo» que hizo el CNJ para transparentar el debate de elección y fundamentar las elecciones de los candidatos no fue suficiente, porque al final dejaron fuera a los mejores perfiles y dieron altas calificaciones a personas que ejercen cargos públicos, como si eso automáticamente implicara ser mejor aspirante.
«Cuando hablamos de personas que ejercieron o están ejerciendo cargos públicos y solo por eso le atribuyen la mejor calificación están bien equivocados. Cuando ya fueron funcionarios debemos investigar su desempeño, cuantas denuncias por [faltas a la] ética tienen, su comportamiento público, resultado de su gestión», manifiesto Pastor.






