En El Salvador hay libertad de expresión y todas las personas se expresan de la manera que quieran, por tanto, es falso que haya políticos prófugos, perseguidos, presos o procesados por expresar sus opiniones, afirmó hoy el académico Rafael Góchez, en la entrevista digital, Las Cosas Como Son.
«Creo que si hay políticos que sí están presos, son prófugos o están procesados, pero no es por el hecho mismo de ser políticos opositores, sino porque hay un tema de corrupción ahí, porque si fuera por expresar sus opiniones cuánta gente no estaría presa, como sucede en Venezuela, como sucede en Nicaragua», indicó.
Góchez explicó que más bien los políticos que dicen ser perseguidos por la justicia por expresarse en El Salvador están padeciendo del «síndrome de Mauricio Funes» que a pesar de que saben que han cometido actos de corrupción graves, se siguen comportando como si fueran inocentes.

«Creo que existe en algunas personas, que tienen problemas con la ley por temas de corrupción, existe lo que yo llamaría el síndrome de Mauricio Funes, el cual es el que posee una persona que está procesada o condenada o prófuga por temas de corrupción pero cuando se expresa en los medios [de comunicación], ante cámara, lo hace con una gran entereza y seguridad asegurando su propia inocencia y en su mente creyendo que todavía es aquel político que tiene una investidura de poder y creyéndose realmente», explicó.
El académico explicó que en la oposición salvadoreña hay muchos detractores que tienen «el síndrome de Mauricio Funes».
«Cuando ves a esta gente expresándose, por eso digo que es el síndrome de Mauricio Funes, porque el se cree en su interior lo que dice, no sé en qué tipo de disociación cognitiva está que cree que es un perseguido político y hay muchos como él», añadió Góchez.






