El presidente de la Asociación de Desarrollo Comunal (Adesco) del caserío Agua Zarca, del cantón Santa Inés, de San Miguel, interpuso una denuncia ante la oficina de la Fiscalía General de la República (FGR) en ese departamento en contra del alcalde de San Miguel Centro, Álex Torres, por los delitos de daños agravados, hurto agravado, actos arbitrarios y allanamiento de establecimiento abierto al público.
Ante la falta de espacios para las inhumaciones en el cementerio general de San Miguel, y sin otra alternativa que permita a la población del distrito sepultar a sus seres queridos, la comuna ha decidido echar mano de los cementerios de los cantones y caseríos, para dar respuesta a las familias dolientes.
Sin embargo, no todas las comunidades están dispuestas a permitir que se realicen inhumaciones de personas que no pertenecen a sus zonas, como es el caso de Agua Zarca.
Neftalí Blanco, presidente de la Adesco, aseguró que dicho cementerio ha sido administrado por la comunidad desde hace 50 años, y en la actualidad les queda un 30 % de espacio al camposanto.
«Ya en repetidas ocasiones el alcalde, digo el alcalde porque tiene que ser con la autorización de él, tuvo el atrevimiento de ir a romper piezas de pasadores del portón del cementerio, rompió los candados e ingresó al cementerio, y a la vez el hurto de un rótulo que es propiedad de nuestra comunidad», denunció el líder comunitario.
Agregó que consideran un «abuso de autoridad» el que personal de la municipalidad llegue a usar el camposanto, al cual la comuna nunca le ha dado mantenimiento.
«Diario El Salvador» buscó la versión del alcalde Torres por medio de su equipo de comunicaciones, pero no se obtuvo respuesta.






