La Asamblea Legislativa aprobó ayer la Ley de protección de la salud en el deporte y lucha contra el dopaje, cuyo objetivo es establecer el marco regulatorio para la prevención y lucha contra el uso de sustancias ilícitas en el deporte.
Dicha legislación, impulsada por el Ejecutivo, es conforme a los compromisos mundiales adquiridos por El Salvador «para garantizar el desarrollo de competiciones deportivas en condiciones de igualdad y adaptación a las capacidades naturales de los participantes, evitando su adulteración mediante el uso de sustancias o métodos prohibidos».
El dictamen favorable para la iniciativa gubernamental fue emitido por los diputados de la comisión de niñez e integración social del congreso, tras escuchar al presidente ad honorem del Indes, Yamil Bukele.
«Así como nosotros estamos trabajando por prevenir, por dar a conocer a la gente todo este tipo de sustancias prohibidas que existen, también están los malos, los del otro lado de la moneda», señaló Bukele en su participación ante los diputados.
Con la nueva ley se dará vida a la Organización Nacional Antidopaje de El Salvador (ONAD-ESA), como el máximo órgano técnico nacional con competencias en la prevención, control y sanción del dopaje en el deporte nacional. Estará conformada por un comité supervisor, responsable de garantizar los objetivos de esa institución; un gerente general, responsable de la gestión y administración de la entidad; un panel independiente de audiencia de primera instancia, para conocer los procedimientos sobre el cometimiento de las infracciones a las normas antidopaje y garantizar el debido proceso; y una comisión de atletas, que colaborará en la formulación de políticas de prevención y antidopaje en el deporte.
La ONAD-ESA tendrá como propósito promover acciones destinadas a garantizar el cumplimiento del principio de juego limpio, el respeto a las normas que rigen el deporte, a los demás competidores y la protección de la salud de quienes participan directa o indirectamente en torneos o eventos deportivos.
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