El Salvador ha intensificado los esfuerzos para fortalecer la conectividad aérea como parte de una estrategia que busca contribuir con el desarrollo económico a través de sectores como el turismo, además de atraer inversión y posicionarse como un hub regional.

Se trata de un esfuerzo coordinado entre los Órganos Ejecutivo y el Legislativo, a través de un conjunto de reformas legales aprobadas para actualizar el marco normativo alineado con estándares internacionales, para modernizar la infraestructura y aumentar la capacidad operativa.

Algunas de las principales iniciativas que han contribuido a ese objetivo son la reforma a la Ley Orgánica de Aviación Civil, que busca actualizar la regulación del sector aéreo salvadoreño para hacerlo más competitivo y flexible.

Dicha reforma permite la contratación de personal aeronáutico con las competencias y certificaciones que se apegan a los estándares internacionales, y para ello se eliminó el requisito de contratar en las compañías únicamente a personas de nacionalidad salvadoreña.

Otras reformas que han desempeñado un papel clave son la realizada al Convenio de Transporte Aéreo entre El Salvador y España, aprobado en 2025, que permite duplicar frecuencias de vuelos, de siete a 14 por país, con el propósito de fomentar la competencia entre aerolíneas, reducir costos y atraer a más visitantes.
Asimismo, se han implementado políticas de cielos abiertos que eliminan restricciones y se han establecido normativas técnicas complementarias de la Autoridad de Aviación Civil que regulan operaciones, itinerarios y permisos para aerolíneas nacionales e internacionales.

La Asamblea Legislativa también ha aprobado diversas iniciativas que permiten realizar la gestión de fondos para infraestructura aérea, con los cuales el Ejecutivo construye el Aeropuerto del Pacífico, en La Unión Sur, además de modernizar el Aeropuerto Internacional San Óscar Arnulfo Romero y Galdámez, en Comalapa.

La aprobación de esos recursos ha sido fundamental para que el Ejecutivo pueda intervenir la infraestructura aeroportuaria, y con ello mejor la calidad del servicio a pasajeros, generar mayor confianza en operadores internacionales, incentivar la inversión en el sector y facilitar la expansión de rutas y frecuencias aéreas.

Otros esfuerzos del Ejecutivo que contribuyen a mejorar la conectividad son la rehabilitación de los aeródromos El Jagüey, en la zona oriental, reabierto en 2025, y El Zapote, que reabrió operaciones este mes en Ahuachapán.

De acuerdo con datos de la Comisión Ejecutiva Portuaria Autónoma (CEPA) en 2025 hubo más de 51,000 operaciones aéreas, lo que significó un incremento del 5 % respecto al año anterior.

El Ministerio de Turismo también ha destacado la conectividad aérea como factor clave para impulsar la llegada de visitantes extranjeros. Solo en 2025 se registró un total de 4.1 millones de visitantes internacionales, de los cuales 44 % llegó por vía aérea.

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