Los sociólogos y analistas Mauricio Rodríguez y René Martínez sostienen que las organizaciones no gubernamentales (ONG) ligadas a la izquierda y a la derecha política salvadoreñas ya no tienen incidencia sobre las decisiones que se toman en el Gobierno y en la Asamblea Legislativa, como sí ocurrió durante los 30 años con gobiernos de ARENA y FMLN.

Ambos profesionales recordaron que en dicho periodo las ONG influyeron en los procesos de elección de funcionarios de segundo grado, a tal punto de proponer las preguntas que los legisladores debían formular en las entrevistas de los candidatos a ocupar un cargo público.

Esa incidencia llegó a su fin en 2021, cuando el partido Nuevas Ideas obtuvo 56 de los entonces 84 diputados legislativos en los comicios de febrero de ese año. A partir de ese momento, recordó Martínez, el partido cian transparentó los procesos de elección secundaria.

Como parte de los cambios, la comisión política de la Asamblea Legislativa liderada por Nuevas Ideas rechazó los cuestionarios con las preguntas que las ONG enviaban para ser formuladas a los candidatos.

Asimismo, la comisión acordó que los funcionarios serían electos en el pleno legislativo y a propuesta pública de todos los partidos políticos y ya no en secreto como ocurrió cuando ARENA y el FMLN tuvieron mayoría de legisladores.

«La oposición carente de todo tipo de poder ya no puede opinar ni decidir sobre el nombramiento de los funcionarios de segundo grado. Ese fue el mandato del pueblo en las pasadas elecciones, que la oposición no tenga ninguna incidencia en la política salvadoreña y que las ONG y tanques de pensamientos reaccionarios no tengan el impacto manipulador y corrupto que tenían en la época del bipartidismo», añadió Martínez.

Rodríguez, por su parte, recordó que incluso las ONG incidieron para que en los gobiernos de ARENA se aprobara un sistema de pensiones en contra de los intereses del trabajador. Ese sistema cambió con la nueva ley previsional que aprobó el congreso a propuesta del presidente Bukele.

Los dos sociólogos coincidieron en que el desprestigio de muchas de esas organizaciones no gubernamentales ocurrió porque se prestaron a defender los derechos humanos de los pandilleros en detrimento de los derechos de la población honrada, que por décadas fue víctima de los grupos criminales, hasta que fueron combatidos con las políticas de seguridad pública del gobierno del presidente Nayib Bukele.

Rodríguez también planteó que el desprestigio de las ONG provino luego que Nuevas Ideas demostró el mal uso de fondos públicos que estas organizaciones hicieron al implementar supuestos proyectos en beneficio de la población.

«Los tanques de pensamiento, los organismos no gubernamentales, han caído en la irrelevancia, ya no tienen ni poder ni autoridad. Ya no inciden, no tienen maniobra ni cintura política», señaló Rodríguez.

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