Los gobiernos de ARENA y FMLN solo se dedicaron «a colocar parches» en la red vial de la zona oriental del país, la que también se vio afectada por la galopante corrupción en dichas administraciones, lo que impidió la construcción de carreteras de gran magnitud para potenciar el desarrollo económico y social de sus habitantes, según sostienen los sociólogos y catedráticos universitarios Mauricio Rodríguez y René Martínez.
«No construyeron obras de esta magnitud porque, por un lado, los fondos del Estado eran para ellos una fuente de corrupción», señala Martínez al recordar que las administraciones areneras y efemelenistas «no estaban interesados en potenciar el desarrollo social y el progreso económico en la región oriental».
El presidente de la república, Nayib Bukele, inauguró el domingo anterior, junto al embajador de Japón, Yoshitaka Hoshino, el nuevo periférico Gerardo Barrios, en San Miguel, una obra vial de 21 kilómetros de longitud que inicia en el distrito de Moncagua y finaliza en el cantón Hato Nuevo, distrito de San Miguel.
Este periférico cuenta además con 42 kilómetros de ciclovía, cuatro puentes, dos intercambiadores, siete pasos a desnivel, un paso elevado para ganado, cuatro intersecciones tipo rotonda y 12 paradas de autobuses.
Representa la obra vial más grande que se ha construido en El Salvador, con el apoyo del Gobierno de Japón, realizando una inversión de $164 millones, la cual conecta a comunidades, impulsa el desarrollo económico y transforma la calidad de vida de miles de residentes en la zona oriental del país.
Rodríguez recordó cómo los gobiernos areneros y efemelenistas hacían reorientaciones de fondos dentro del presupuesto general del Estado para desarrollar proyectos de infraestructura vial en los departamentos de La Unión, Morazán, San Miguel y Usultán, pero no se ejecutaban según lo aprobado.
«Esas reorientaciones de fondos decían que eran para desarrollar proyectos de infraestructura vial en oriente, pero realmente se dedicaron solo a colocar parches y nunca hicieron una obra que realmente reinvindicara a la población de oriente», consideró Rodríguez.
Ambos sociólogos consideran que el periférico Gerardo Barrios da un plus en las áreas económica y social a la zona oriental salvadoreña, que además de ser golpeada por la guerra estuvo olvidada durante 30 años por los gobiernos areneros y efemelenistas.
«El periférico Gerardo Barrios no sólo es la obra vial más grande construida, sino que es el punto de impulso estratégico del desarrollo social y económico, no sólo de San Miguel, sino de toda la región oriental», destacó Martínez.

Rodríguez ponderó que «esta inversión grande y millonaria viene a solventar y solucionar una serie de dificultades y a potenciar económica y socialmente a la zona orienral de El Salvador», abandonada durante los 20 años de gobiernos de ARENA y los 10 años de administración por parte del FMLN.
Aseguró además que el periférico Gerardo Barrios y otras obras que serán desarrolladas en la zona oriental del país por el gobierno del presidente Nayib Bukele marcan «un plus» para sus habitantes, mientras que Martínez afirmó que potenciar «el desarrollo en la región oriental es fundamental para regular la migración interna».






