El proceso que se sigue en instancias judiciales contra Norman Quijano, entregado el lunes anterior por Estados Unidos, demuestra que el partido ARENA actuó fuera de los marcos legales, consideró David Hernández, analista y máster en Ciencias Políticas.

Hernández explicó a «Diario El Salvador» que la reciente deportación de Quijano «implica un doble efecto legal», tanto en su actuar personal como por seguir lineamientos de su partido.

«Se trata de la captura de un prófugo de la justicia salvadoreña por hechos delictivos por los cuales fue desaforado, investigado y condenado a más de 13 años», señaló.

Agregó que la reunión, en marzo de 2014, de Quijano con integrantes de pandillas estuvo al margen de la ley, y que su participación queda «debidamente demostrada en negociaciones con grupos terroristas pandilleriles para socavar el orden constitucional del país, mediante el pago ilícito de grandes sumas de dinero, así como promesas de participación de las pandillas en un futuro gobierno presidido por ARENA y Norman Quijano».

Hernández afirmó que es evidente que el excandidato presidencial tricolor «actuó, al igual que el fallecido exalcalde de Ilopango Salvador Ruano y el exalcalde de San Salvador Ernesto Muyshondt, siguiendo instrucciones del Coena [Consejo Ejecutivo Nacional] de ARENA».

Reiteró que esto «demuestra la actuación fuera de todos los marcos legales de la república. Y abre la posibilidad de cancelación como partido político por el Tribunal Supremo Electoral».

Arturo Grandon, analista de inteligencia, seguridad y terrorismo, sostiene que no importa el grado de poder que alguien haya ostentado en el pasado, y que si transgredió la ley debe pagar.

«Puede ser presidente de la república, diputados, alcaldes, empresarios, jueces, fiscales, pero si transgredieron la ley y están en contra de lo establecido en la legislación salvadoreña, en la Constitución, van a ser perseguidos, encarcelados y van a pagar conforme a lo que dice la ley», señaló en la entrevista de Canal 10.

Grandon añadió que estas circunstancias se ajustan a lo que ocurre con el exdiputado de ARENA, por lo tanto, «a la gente no le debe de extrañar que Norman Quijano llevó siempre adelante un plan bastante maléfico para mantenerse en el poder, y eso debe tener claro la ciudadanía, que ya no se va a seguir aceptando».

Quijano fue condenado como reo ausente en abril de 2024 por la Cámara Segunda de lo Penal de San Salvador, que le impuso una pena de 13 años con cuatro meses de prisión por los delitos de agrupaciones ilícitas y fraude procesal.

Orlando Rivas, director fiscal contra la corrupción, expuso en esa ocasión que los magistrados validaron toda la evidencia presentada por la Fiscalía durante el juicio.

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