El régimen de excepción fue prorrogado ayer por la Asamblea Legislativa, con aplicación en todo el territorio nacional, con la finalidad de seguir garantizando la seguridad y tranquilidad en las comunidades, que estuvo arrebatada durante décadas por el accionar de las pandillas.
Los votos para alargar del estado de excepción por 36 ocasión fueron otorgados por los diputados de Nuevas Ideas, PCN y PDC. La diputada de Vamos, Claudia Ortíz, votó en contra. Marcela Villatoro y Francisco Lira, diputados de ARENA, se abstuvieron.
El ministro de la Defensa Nacional, René Francis Merino Monroy, informó a mediados de febrero pasado que el régimen especial, cuyo asidero legal está en la Constitución de la República, ha permitido la captura de miles de pandilleros, la incautación de armas fuego, vehículos y dinero en efectivo.
«Llevamos casi 87,000 pandilleros detenidos durante el régimen de excepción; en cuanto a armas llevamos incautadas 4,565; vehículos 10,451, y dinero en efectivo ya van $4.8 millones», detalló Merino Monroy.
El régimen de excepción está vigente en El Salvador desde el 27 de marzo de 2022, luego de ser solicitado a la Asamblea Legislativa por el consejo de ministros tras una ola de asesinatos cometidos por las pandillas en 12 de los 14 departamentos del país.
Como medida para reforzar la estrategia de seguridad Plan Control Territorial (PCT), ha permitido además una reducción drástica de homicidios, la recuperación de territorios en poder de las pandillas, combatir al crimen común y organizado, así como al narcotráfico local e internacional, con resultados que han sido reconocidos a escala mundial.
Durante los dos periodos de gestión del presidente Nayib Bukele se han registrado 851 días con cero homicidios; de esa cifra, 738 en el marco del régimen especial.
La política y estrategia de seguridad del gobierno de Nayib Bukele ha llevado ahora a El Salvador a dejar la lista de países más violentos del mundo y a convertirse en el país más seguro del hemisferio occidental.






