El servicio de recolección de basura en San Salvador ha disminuido hasta un 10 % de lo habitual, según manifestaron sindicalistas de la Asociación de Trabajadores Municipales (Astram).
Expresaron que la alcaldía de San Salvador tiene una deuda con la empresa que abastece de combustible a los camiones de recolección, lo que ha generado que el servicio se vea afectado.
De 48 camiones recolectores de basura que dispone la comuna capitalina, solo cinco tienen combustible para trabajar, y son los únicos que están operando.
«La alcaldía de San Salvador le debe más de dos años a la empresa que da el combustible. No le ha pagado a la empresa que da el servicio de las rastras; es por eso que no dan el servicio continuo. Además, está llevando a un problema de impago a Mides, a quienes le deben casi $5 millones», comentó Alfredo Cartagena, secretario de Finanzas de Astram.
Esta situación ha generado que, en diferentes colonias de San Salvador, la basura no se haya recogido desde hace varias semanas. En zonas de la colonia La Cima 4, habitantes han denunciado que la recolección está paralizada desde hace dos semanas. De igual forma, en el centro de San Salvador se registraban acumulaciones de desechos en el mercado Ex-Cuartel, la 2.ª y la 10.ª avenida sur, y la 4.ª avenida. Otros lugares afectados son la calle 12.ª poniente y algunos sectores de la Flor Blanca.
Cartagena manifestó que a los trabajadores del área de desechos no les han entregado uniformes, capas para la lluvia, equipos de trabajo, zapatos, y repuestos de maquinaria. De la misma manera, los transportistas de las góndolas se han visto afectados porque esperan unos cinco días con la basura hasta que les permiten el ingreso para descargar, lo que provoca problemas de alimentación y descanso.
Por otra parte, Astram denunció que la alcaldía está pagando al menos medio millón de dólares en publicidad, a pesar de que debe retenciones a los empleados. «Somos unos 4,000 trabajadores afectados por el impago. No nos paga, pero se da el lujo de gastar medio millón para su campaña. Dice que no tiene dinero, pero para eso sí. Es ilógico que no pague las retenciones, que no pague a las empresas para que se lleven los desechos del trasbordo de [la planta] Aragón», dijo Cándida Luz Ardón, integrante de Astram.
El impago de retenciones ha generado que varios empleados acumulen deudas de intereses en los bancos, debido a que sus préstamos no han sido cancelados desde marzo.






