Mientras cada año en Estados Unidos mueren miles de personas producto de sobredosis de fentanilo, el Gabinete de Seguridad Ampliado busca frenar la amenaza de ese letal fármaco en El Salvador y desde hace casi tres años la División Antinarcóticos de la Policía Nacional Civil (PNC) mantiene estrictos controles en las distintas fronteras del país y en el territorio han aumentado los operativos contra estructuras que pretenden traficar la potente droga sintética.
El trabajo policial ha dado fruto y desde 2023 se han incautado dos lotes del narcótico. El fentanilo es un opioide sintético utilizado como medicamento analgésico o anestésico. De acuerdo con estudios, su bajo precio y su efecto euforizante han promovido su uso no médico por usuarios de drogas, particularmente consumidores de heroína u otros opiáceos, y el desarrollo de un mercado de venta ilícito de fentanilo y sus derivados.
El fentanilo ilícito está disponible en muchas formas: píldoras, polvos, pastillas, soluciones inyectables, parches y papel secante, las que pueden imitar el aspecto del fentanilo de venta con recetas. Es importante destacar que en El Salvador este medicamento solo puede obtenerse mediante receta especial retenida (receta controlada).

Recientemente el ministro de Justicia y Seguridad, Gustavo Villatoro, manifestó en la Conferencia Internacional de Drogas Sintéticas 2025 que el Gobierno del presidente Nayib Bukele reafirmaba el compromiso de tomar las medidas necesarias para enfrentar el fenómeno del fentanilo, «pasando por una extinción real por ley para todo este tipo de empresas o personas que anden en este negocio».
Villatoro detalló que hace dos años, junto con Aduanas de El Salvador, empezaron a verificar quién y quiénes importan fentanilo al país, con el fin de auditar a esos importadores, hospitales, «ya que es importante que como país seamos responsables en combatir este flagelo y tenemos que colaborar con otros países para blindar la región».
El titular de Seguridad calificó al fentanilo de una amenaza preocupante, pero enfatizó que la administración Bukele está comprometida a combatirla como lo hace con otras drogas, como la cocaína y la marihuana.
«Yo estoy seguro de que con la voluntad que todos tenemos acá podemos llevar a esta región a un feliz término y mantener a nuestras futuras generaciones alejadas de estas tentaciones y además alejadas de los efectos nocivos de esta maldita droga… Que no les quepa la menor duda de que vamos a tomar las medidas necesarias para dar nuevamente un ejemplo al mundo de cómo nos enfrentamos a este fenómeno», reiteró Villatoro.

En ese mismo evento, el fiscal general, Rodolfo Delgado, mencionó la importancia de enfrentar uno de los desafíos más urgentes en la actualidad, que es la proliferación de drogas sintéticas que amenazan la seguridad y la salud de la sociedad.
«Reafirmo el compromiso inquebrantable de nuestra nación contra este cáncer. Estamos siempre listos para colaborar con nuestros socios regionales y globales utilizando inteligencia, tecnología y principalmente el arma que tienen los fiscales, justicia, para proteger a nuestra gente y construir un mundo más seguro», indicó Delgado.
Por su parte, el ministro de la Defensa Nacional, René Francis Merino Monroy, expresó que para los salvadoreños es un honor compartir la experiencia en la lucha contra el narcotráfico, un fenómeno que no está alejado del flagelo del fentanilo.
«El Salvador se caracteriza por la acción en el territorio y como país tenemos la voluntad de hacer cambios trabajando de manera conjunta y combinada con otros países para lograr grandes cosas», refirió Merino Monroy. ALERTA PÚBLICA SANITARIA En octubre de 2023, la Comisión Nacional Antidrogas (CNA) emitió una alerta publica sanitaria por fentanilo, sus derivados y análogos, la cual permitió redoblar esfuerzos y fortalecer el trabajo de los equipos en los distintos puntos de acceso y salida del país.
«Se trata de acciones operativas que permitan enfrentar la oferta y demanda de esta sustancia, además de advertir a la población sobre los riesgos para la salud del uso de dicha sustancia», comunicó la CNA.
La alerta surgió luego de que, en agosto de ese año, personal policial desplegado en la frontera El Amatillo incautó 499 unidades o ampolletas que fueron analizadas en el Laboratorio de Sustancias Controladas de la División de Análisis Técnico y Científico Forense de la PNC.
El estudio determinó que el líquido transparente contenido en las ampollas era 2-Metil Fentanilo, sustancia que está clasificada como derivada del fentanilo. Mientras que en julio de 2024 la Fiscalía, en coordinación con la Policía, detuvo a Esmeralda Lisseth Portillo Solórzano y Rafael Antonio Canales, a quienes les incautaron medicamentos controlados como fentanilo, midazolam, tracefusin, oxicodona, rivotril, un vehículo y dos celulares.
El procedimiento se ejecutó en la lotificación Miralvalle, San Miguel. De acuerdo con datos de la Policía, durante 2024 se incautaron 0.10 kilogramos de fentanilo valuados en $3,535.
MUERTES POR LA DROGA
Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC, por sus siglas en inglés) estiman que en EE. UU. 107,543 personas murieron por sobredosis de drogas en 2023, casi el 75 % de estas muertes fueron causadas por fentanilo y otras drogas sintéticas.
Los nuevos datos muestran que las muertes por sobredosis de opioides disminuyeron por primera vez desde 2018; sin embargo, estas sobredosis son la principal causa de muerte de los estadounidenses de entre 18 y 49 años.
En marzo de 2024, el Gobierno de EE. UU. sancionó a 15 integrantes del cartel de Sinaloa y a seis empresas con sede en México implicados en el lavado de dinero en el mercado negro del tráfico de fentanilo.
El Departamento del Tesoro acusa al cartel de Sinaloa de ser «responsable de una parte importante del fentanilo ilícito y otras drogas mortales traficadas hacia EE. UU.».






