La implementación de las tres boyas ultrasónicas instaladas en la bocatoma del río Lempa en la planta potabilizadora Torogoz ha generado la reducción de uso de químicos en el proceso potabilizador.
Desde su instalación, las boyas han inhibido el crecimiento de algas, y los resultados de la primera serie de data registrada detalló que los parámetros del agua del río están rangos normales.
«Es importante mencionar que en los últimos meses instalamos tres boyas ultrasónicas. Las tres emiten ultrasonido y estamos usando menos químicos. Por primera vez estamos creando ciencia, generando data para tomar decisiones. La semana pasada hicimos una supervisión técnica y pudimos constatar que no estamos usando la misma dosificación de químicos que en años anteriores. Las boyas están funcionando», detalló el presidente de Administración Nacional de Acueductos y Alcantarillados (ANDA), Rubén Alemán.
Los dispositivos han arrojado parámetros normales de turbidez, clorofila, ficocianina están por debajo de los rangos establecidos, lo que indica concentraciones bajas que no representan anormalidades en la calidad del agua, según detalló Alemán.
Cada boya tiene una capacidad de cobertura de hasta 500 metros de diámetro y puede eliminar hasta el 90% de las microalgas existentes y prevenir su crecimiento.
Las boyas fueron donados por la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID), con un valor de $245,000. El sistema fue desarrollado en colaboración con el Proyecto Cuenca Alta del Río Lempa, el cual es ejecutado por Winrock International con fondos de USAID.
Estos equipos se han sumado a la labor que desarrollan los laboratorios de ANDA en cuanto a los controles de calidad que la autónoma desarrolla para garantizar la inocuidad del agua.
La planta Torogoz abastece a 11 municipios del Gran Salvador, de los cuales se benefician 1.5 millones de personas con agua potable generada por la ANDA.






