Los guatemaltecos, José Antonio Boteo Cruz y Neruda Uvaldo Amaya Martínez fueron detenidos en altamar cuando transportaban 688 kilos de cocaína valuados en más de $17 millones.
Los chapines fueron arrestados tras un trabajo coordinado entre la División Antinarcóticos y los STORM de la Policía Nacional Civil (PNC).
«Doble golpe a estructuras regionales. Están confundidos si creen que podrán mover libremente su veneno por nuestras aguas territoriales» escribió el ministro de Seguridad, Gustavo Villatoro, en su cuenta de X.
Los hombres serán procesados por el delito de tráfico ilícito.
El titular de Seguridad enfatizó que, como Gabinete de Seguridad, tienen un firme compromiso con la población y una misión que ha sido encomendada por el presidente Nayib Bukele de no permitir que estos grupos del crimen transnacional sigan llevando este veneno a la sociedad «y lo estamos cumpliendo»
«Vamos a utilizar todos nuestros recursos para combatir este flagelo y llevar a estos criminales ante la justicia», agregó el funcionario.
En otro hecho similar, el pasado 24 de julio, los salvadoreños: Miguel Ángel Marín y Abraham Orrego Liévano fueron ubicados a una milla náutica de El Espino, Jucuarán, Usulután, en una embarcación con 9 bultos, con aproximadamente 430 kilos de droga, con un valor de más de $10 millones.
«En El Salvador, la guerra contra el narcotráfico no se detiene. Aquí manda el Estado», indico Villatoro, quien explicó que una operación costera montada en menos de 12 horas y ejecutada con contundencia, frustró el movimiento regional de cocaína que salió de Nicaragua con destino a Guatemala, agregó que la droga la habían recibido a 30 millas náuticas en dirección del Jaguey, Conchagua, antes de ser interceptada.
«Seguimos demostrando nuestro compromiso inquebrantable con erradicar a las organizaciones criminales que se lucran de este negocio maldito de las drogas», manifestó el funcionario de Seguridad en esa oportunidad.






