El complejo penitenciario de Izalco, en Sonsonate, se ha convertido en uno de los centros donde estarán recluidos aproximadamente 3,000 pandilleros capturados en la última semana, desde que se implementó el régimen de excepción.
«Hemos recibido 2,816 reos en el complejo Izalco y estamos haciendo espacio para recibir a todos los que capture la Policía Nacional Civil y la Fuerza Armada. Estos reos tendrán alimentación limitada, dormirán en el suelo y sentirán el sufrimiento que han causado al pueblo», informó ayer el director de Centros Penales, Osiris Luna.
El presidente de la república, Nayib Bukele, ha ordenado que el Gabinete de Seguridad se coordine y continúe trasladando a los penales a los pandilleros que van siendo capturados.
«Señor director, hay que trasladar a muchos más reos y así tener suficiente espacio en las bartolinas para todas las capturas que se vienen», dijo el mandatario.
El jefe de Estado reiteró también: «Si se incrementan homicidios, eliminaremos totalmente la alimentación en los centros penales de pandilleros. Y ahora hay más de 5,000 nuevos inquilinos (arrestados en estos siete días de régimen de excepción). Todo arrestado irá a vivir el mismo régimen por 30 años».
En las prisiones de máxima seguridad, las autoridades de Centros Penales se han asegurado, por órdenes del presidente Bukele, de que los reos estén completamente incomunicados y aislados, e incluso les han racionado los alimentos, como es característico en este tipo de cárceles.
Osiris Luna dijo el sábado que por lo menos 50 cabecillas de pandillas también ya fueron trasladados al penal de máxima seguridad en Zacatecoluca.






