Como cada año, el festival Campirano atrajo a cientos de personas para bailar al ritmo de chanchonas, ayer en la Jungla Migueleña de la ciudad de San Miguel.
Antonia Fuentes de 61 años, manifestó que desde hace muchos años no se pierde este festival.
«Todos los años vengo, nadie me quiere acompañar de la casa pero a mí nadie me detiene, así que siempre vengo a bailar», dijo la mujer.
Esta es la edición 48 del festival de Campirano y este año 15 chanchonas fueron las participantes del evento, el cual se extendió esta madrugada.

Como sorpresa de la noche se presentaron las agrupaciones invitadas como La Chanchona Supersónica de El Salvador, Sonora Cipreseña, Cristino Lovo y Los Hermanos Lovo, así como Panamerican Orquesta, que es una agrupación de jóvenes de la zona oriental.
«Esta es una fiesta que nos representa a los que somos de campo y hemos llegado a la ciudad. Estoy contento de celebrarlo y culminar de esta manera, porque nuestra música tiene representación», dijo Leonel Villalobos director del festival Campirano, que es organizado por la Radio Chaparrastique de San Miguel.

Las Chanchonas son agrupaciones musicales que se caracterizan por contrabajo o chanchona modificado con cuerdas de nylon, acompañado por violines, guitarras, acordeón y güiro.
El evento contó con un amplio dispositivo de seguridad con elementos de la Policía Nacional Civil y la Fuerza Armada, pero la noche transcurrió en un ambiente de fiesta y celebraciones, sin faltar laspupusas, carne asada y otros bocadillos.






