En San Salvador, 46 pandilleros de cuatro estructuras de la facción sureña de la pandilla 18 fueron condenados hasta con 397 años de cárcel por una serie de delitos de crimen organizado.
Los terroristas estuvieron delinquiendo por décadas en el centro de San Salvador y sus alrededores; atentaron en contra de comerciantes, empresarios y transportistas.
La jueza dos del Tribunal Quinto Contra el Crimen Organizado de San Salvador, que conoció la causa penal, dictaminó que Pedro Melara Romero, alias Caballo, debe de pasar en prisión 397 años por los delitos de proposición y conspiración en homicidio agravado, extorsión agravada, actos preparatorios, proposición, conspiración y asociaciones delictivas, y agrupaciones ilícitas en perjuicio de la paz pública.
A Wilfredo Alonso Mancía Alberto, alias Frijol, lo condenó a una pena de 180 años de encarcelamiento por proposición y conspiración en homicidio agravado, privación de libertad, extorsión agravada y agrupaciones ilícitas.
Mientras que la pandillera Miriam Elizabeth Gutiérrez fue sentenciada a 109 años por extorsión agravada y agrupaciones ilícitas.
Otros 44 mareros recibieron condenas de tres a 94 años de cárcel. La Fiscalía General de la República probó en la vista pública que integran la estructura Sexta Quebranta Huesos Locos Sureños.
Dentro de los cuatro cabecillas sentenciados están: José David Ayala Renderos, alias Morro, corredor de las estructuras de la pandilla 10 de las comunidades Modelo 2 y 3; Melara Romero, que tiene el rango de corredor; Hugo Armando Chávez Murcia; y Jonathan Ernesto Hernández Vides, alias Yoster, palabreros de la pandilla.






