José Daniel Castellón es un artesano de Chinameca que desde hace 13 años invierte tiempo y esfuerzo en la colocación de su nacimiento, conformado por 30 piezas de 25 centímetros de alto que forman parte de la colección de una marca italiana.

Ha destinado un área de su taller de confección, ubicado en el barrio Yusique, de Chinameca, en San Miguel Oeste, para colocar la villa de más de cinco metros de largo que alberga pequeñas casas, portales, una plaza, una fuente y la gruta al centro, donde se observa la representación del misterio o a la sagrada familia.

«Parte de la escenografía que conforma el nacimiento se ha trabajado a base de durapax, pintura, piedras, papel y otros elementos», explicó Castellón.

Las figuras están colocadas de derecha a izquierda y cuentan la historia del nacimiento de Jesús descrita en las sagradas escrituras, desde la anunciación cuando el ángel Gabriel le dijo a María sobre el nacimiento de Jesús, pasando por el viaje a Belén, el nacimiento del niño y la huida a Egipto. Además, recrea la vida cotidiana del Jerusalén de esa época.

«Recrear un nacimiento no solo es elaborar una tradición, es ser parte de una devoción de la fe de la Iglesia católica. Fue San Francisco quien elaboró el primer nacimiento, luego se fue transmitiendo dentro de la Iglesia católica y llegó a cada hogar cristiano, porque al colocar el nacimiento se coloca a Cristo como el centro de nuestra vida», afirma Daniel.

Para él, cada detalle cuenta. «Uno se debe de ir imaginando lo que tiene que estar dentro de cada escena, cada figura representa un momento, y se debe de ambientar para que la gente al observar pueda introducirse al momento que se está observando», comentó.
Afirma que la Navidad es una época para compartir, por ello deja su nacimiento abierto al público para que las personas que así lo deseen puedan llegar a apreciarlo.

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