A tres años de que el Gobierno implementó la guerra contra las pandillas, los habitantes de la urbanización Distrito Italia y la residencial Libertad, de Tonacatepeque, han experimentado cambios importantes en seguridad nunca vistos.
Ambas localidades, situadas en el municipio de San Salvador Este, estuvieron bajo dominio de la Mara Salvatrucha (MS-13), cuyos criminales mantenían en zozobra a los pobladores y no permitían el ingreso de personas ajenas. Hacerlo, según los pobladores, era considerado una sentencia de muerte a manos de estos delincuentes.

«Aunque no lo crea, así de terrible era la situación. En algún momento se habló —en plática de vecinos— de personas que entraban y luego las reportaban como desaparecidas», comentó a este medio un poblador.
En enero de 2022, dos meses antes de que se implementara el régimen de excepción (27 de marzo), el Gobierno del presidente Nayib Bukele intensificó en Colón, La Libertad, y en el Distrito Italia la captura de criminales vinculados con el asesinato de 60 personas el 9, 10 y 11 de noviembre de 2021.
Dos cabecillas de la MS-13 fueron arrestados, Ricardo Ernesto Portillo, alias Skiny, y Gerardo Antonio Girón Álvarez, apodado Delincuente, a quienes les atribuyeron haber ordenado que se cometieran los crímenes. Luego de la intervención militar y policial hubo relativa tranquilidad. Los cambios más significativos llegaron con el régimen de excepción.
SEGURIDAD Y PROYECTOS SOCIALES
«Diario El Salvador» efectuó un recorrido en dichas localidades, donde los pobladores aseguraron que, gracias a la captura de los pandilleros, el lugar dejó de ser un centro de operaciones de la MS-13.
«En seguridad estamos bastante bien. Las cosas han cambiado. Si ustedes pueden observar, hay ingreso libre para las personas que quieran venir a visitar a sus parientes o amistades; hasta hace unos años no se podía», explicó una ciudadana.
Según información de la Adesco local, se estima que solo en la residencial Libertad existen unas 2,200 viviendas, donde habitan 10,000 personas, mientras que en el Distrito Italia la cantidad es superior.

Con la detención de los pandilleros, los repartidores de productos que abastecen las tiendas y pequeños comercios dejaron de ser extorsionados. Solo por ingresar a dejar mercadería llegaron a pagar entre $40 y $100 mensuales.
Además de devolver la tranquilidad, el Gobierno Central ha destinado recursos para mejorar las condiciones de vida de los ciudadanos. Instituciones como el Ministerio de Obras Públicas (MOP) han reparado la calle principal e intervienen cuatro cárcavas por un monto de $3 millones.
El Ejecutivo también tiene proyectado instalar en el Distrito Italia una oficina de Correos de El Salvador y la construcción de un Centro Urbano de Bienestar y Oportunidades (CUBO).
INCREMENTA LA INSCRIPCIÓN DE ESTUDIANTES
La comunidad educativa también se ha beneficiado con el clima de seguridad y lo aprovecha, pues aumentó la inscripción de estudiantes en el Complejo Educativo Distrito Italia, que para este año es de 1,300 matriculados.
«Llegamos a tener una población de 1,100 alumnos, pero hoy aumentó a 1,300. El aumento de la matrícula es por la seguridad, aunque aquí hay otras escuelas, la mayoría quiere estar en nuestra institución», comentó el subdirector del instituto, Óscar René Morales.
El docente explicó que tuvieron hasta un 15 % de ausentismo estudiantil por causa de la inseguridad, pero, en vista de que las condiciones son de tranquilidad, hay estudiantes, incluso algunos adultos, que se han inscrito o están interesados en continuar sus estudios.
La entrega de computadoras promovida por el Gobierno, mediante el Ministerio de Educación, también ha motivado a los jóvenes a seguir estudiando. «El Gobierno está dando las facilidades para que ellos estén preparados con el nuevo sistema y para que estén a la vanguardia al usar tecnología. Los pequeñitos preguntan cuándo les van a dar su computadora», comentó Morales.
La institución ofrece talleres de arte y música a alumnos para resaltar sus habilidades; también cuenta con una piscina para clases de natación.
«Me parece importante que los jóvenes se mantengan ocupados en actividades de bien», comentó Carmen Murcia, una madre de familia.






