El convenio Manos que Alimentan es una iniciativa financiada por la Agencia Española de Cooperación Internacional (Aecid), que durante cuatro años ha promovido la pesca artesanal y visibilizado las dificultades y los logros que tiene en el país.
En ese marco se grabó el documental «Entre aguas y surcos de esperanza», donde se muestra el trabajo de las mujeres pescadoras salvadoreñas, una actividad muy invisibilizada en El Salvador.
«Hay muchas mujeres pescadoras que se dedican a las actividades, ya sea de pesca o vinculadas a todas las actividades complementarias como de limpia, de comercialización, pero pocas veces se habla de las mujeres pescadoras o de los rumbos de la pesca como un sector que emplea a numerosas mujeres», explica Vilma Vaquerano, coordinadora del Observatorio de la Organización de Mujeres por La Paz (Ormusa).
Por esa razón, se grabó durante tres meses el documental donde se muestra a las mujeres pescadoras en su diario vivir. «A pesar de que son muy invisibilizadas, realmente es un trabajo muy importante para el desarrollo de las zonas costeras», remarca Vaquerano.
El documental fue grabado en los departamentos de Usulután, San Vicente y La Paz.

Con los fondos de Aecid se desarrolla el convenio ejecutado por la Asamblea de Cooperación por La Paz, Ormusa, la Asociación Fundación para la Cooperación y el Desarrollo Comunal de El Salvador (Cordes), la Fundación Salvadoreña para la Reconstrucción y el Desarrollo Redes (Redes), quienes desarrollan los proyectos con mujeres en diferentes departamentos.
«El convenio es muy amplio, tiene una parte que está más enfocada en la reducción de la inseguridad alimentaria, en la promoción y en el consumo de productos hidrobiológicos; apostamos por la innovación pesquera del sector y luego también tiene un eje importante que tiene que ver con seguridad alimentaria y nutricional más propiamente y luego una parte que tiene que ver con el respeto al medioambiente, la protección de las especies y todo el tema de género que atraviesa transversalmente todo el convenio», explicó Laura Cadenas, coordinadora del convenio Manos que Alimentan de ACCP.






