Estanislao Canizales, mejor conocido como don Tano, es un hombre de 85 años, residente del distrito de Jocoro, en Morazán Sur, al que un problema de cataratas le impedía desempeñarse plenamente debido a sus dificultades de visión.
A pesar de la edad, este hombre también ha tenido que luchar aún y con su discapacidad, para cuidar de su hija quien padece de autismo, y que por momentos también lo ha llegado a agredir, y él por su falta de visión le ha sido imposible evitar las agresiones.
El caso fue conocido por Julio César Aguilar, nuevo director regional del Ministerio de Salud (MINSAL) en la zona oriental, quien de inmediato inició las gestiones para poder intervenir quirúrgicamente a este adulto mayor y regresarle su visión.

«Sin dudarlo iniciamos las evaluaciones preoperatorias y exámenes necesarios junto al equipo de la unidad de salud de Jocoro, y gracias a la colaboración de la doctora Sofía Ambrosetto del Hospital Zacamil, una profesional comprometida con su labor, pudimos llevar a cabo la operación en ambos ojos de don Tano», comentó el médico.
Luego de la cirugía, que se le llevó a cabo recientemente el adulto mayor, el seguimiento de la evolución del procedimiento ha sido positivo, pues Canizales le ha expresado al equipo de salud que puede ver claramente, y esto le satisface porque podrá cuidar mejor de su hija, y además trabajará para proveer el sustento a su familia.
El Minsal informó que día con día están cambiando la vida de muchos salvadoreños con patologías de cataratas por medio de las cirugías oftalmologicas.
Añadieron que la red hospitalaria cuenta con todo lo necesario para seguir devolviendo la visión a pacientes que más lo necesitan.






