El Centro de Atención a la Primera Infancia (CAPI) de la Fuerza Armada de El Salvador (FAES) ofrece un servicio adicional para los niños de cuatro a seis años. Se trata de la sala integrada, donde reciben atención complementaria a la educación en el sistema escolar formal. Por lo tanto, los niños se pueden integrar antes o después de sus clases, ya que este CAPI está abierto desde las 5:30 de la mañana hasta las 6 de la tarde.

Los CAPI, por normativa, atienden a niños de cero a cuatro años. «Los servicios que este CAPI ofrece son educación de calidad y estimulación oportuna, atención y cuidado diario, monitoreo del crecimiento y el desarrollo, y otras que contribuyen al bienestar integral de los niños», indicó Diana Aquino, experta del Departamento de Gestión de la Vía Institucional del Instituto Crecer Juntos.

Este CAPI se inauguró en enero de este año, y ofrece área de enfermería en la que se brinda monitoreo y seguimiento al desarrollo de los niños. Cuenta con personal especializado, que también brinda seguimiento nutricional.

El CAPI atiende a 28 niños y la capacidad máxima es de 50 niños. Adicionalmente tiene dos áreas de juego en las que los niños desarrollan sus habilidades y mejoran las prácticas de convivencia con niños de la misma edad.

«En la sala de lactantes reciben estimulación y pueden atender hasta nueve niños. Ahí se les hace el proceso de estimulación y alimentación, se les dan medicamentos indicados por los pediatras y se brinda el seguimiento materno infantil. Esta sala está destinada a que los niños lleguen desde que la mamá finaliza la licencia por maternidad», dijo Aquino.

Todo el personal se ha especializado en la ley Crecer Juntos, y el centro cuenta con una psicóloga que atiende a los niños según las necesidades. También cuenta con las salas inicial 1, 2 y 3 para niños de esas edades, además de baños y entrenadores.

De acuerdo con Aquino, en cada sala todo está diseñado de forma adecuada a la edad. Por ejemplo, el espejo en las salas es laminado con especificaciones técnicas que lo hace completamente seguro y favorecedor para el desarrollo, ya que ayuda a la conciencia de sí mismo. «Todas las actividades tienen el componente transversal de promover el desarrollo cognitivo, afectivo y social», explicó Aquino.

En el CAPI hay cámaras de monitoreo que se comparten con los padres de familia en tiempo real, para que vean las actividades que hacen los niños.

Con esta iniciativa, se busca beneficiar a las familias y se cumple con la normativa liderada por la primera dama Gabriela de Bukele.

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