El Instituto Key fue creado por el empresario Roberto Kriete, como parte de su legado para la educación superior en el país, bajo la visión de que la educación es una herramienta de transformación de la realidad y de la vida de las personas.

Esta universidad es la primera en el país que se especializa en las nuevas ingenierías en áreas como mecatrónica, robótica, ciencias de la computación y otras que se enfocan en el desarrollo de las tecnologías del futuro.

Key tiene un modelo educativo diseñado con el apoyo del Tecnológico de Monterrey y de Olin College of Engineering, el cual tiene un enfoque que permite que los estudiantes aprendan mediante la práctica o aprendan haciendo.

Aunque la teoría forma parte de sus clases, la práctica, la imaginación, la creación, el trabajo en equipo y la participación de los alumnos predominan en cada asignatura.

Además, la formación de los estudiantes en Key no se limita al ámbito académico, sino que tiene hay un sentido integral en el que los estudiantes reciben mentorías para fortalecer sus habilidades blandas, su inteligencia emocional, la seguridad en sí mismos y el desarrollo de competencias para desempeñarse en el mundo laboral nacional e internacional.

«LO QUE MÁS ME ENCANTA DE KEY SON LOS LABORATORIOS», EXPRESÓ FABIOLA GUARDADO

Tiene 18 años y proviene de San Salvador. Ingresó este año al Instituto Key para estudiar Ingeniería en Ciencias de la Computación Integradas.

El modelo educativo de Key es aprender haciendo, esto fue lo que atrajo la atención de Guardado y la llevó a comenzar su proceso de aplicación.

«En el colegio, una maestra me dijo que iban a abrir una nueva institución de ingeniería y que debía aplicar, entonces eso hice. Vinimos a Key y nos contaron cómo era el modelo de educación de la universidad. Ya estaba inscrita en otra universidad en otro país, pero cuando me enseñaron su modelo de educación yo dije: “Aquí me quedo”», comentó.

La joven destacó que las alianzas con empresas que ha establecido Key es otro de los factores que la llevó a formarse en esta universidad, pues permiten que los estudiantes hagan sus pasantías con el acompañamiento del instituto.

«Ya llevamos tres meses en la carrera y me ha parecido superincreíble porque es un ambiente de aprendizaje donde todos estamos comprometidos en mejorar la tecnología, en buscar soluciones. Es un entorno muy unido», agregó.

Luego de sus primeros meses de formación en Key, aseguró que uno de los espacios que le encantan de la institución son sus laboratorios, donde los estudiantes acceden en cualquier momento.

«Lo que más me encanta de Key son los laboratorios. Me encanta que podemos venir y crear lo que queramos. Si se nos ocurre algo, lo podemos hacer porque tenemos máquinas de impresión 3D y podemos crear lo que se nos ocurra», expresó.

Asimismo, destacó la cercanía que muestran los profesores para apoyarlos y motivarlos a poner en práctica sus ideas tecnológicas.

«LO QUE MÁS DESTACO DE KEY SON SUS PROFESORES», EXPRESÓ EMILIANO ROMERO

Luego de leer un artículo en el periódico sobre la fundación del Instituto Key y recibir una charla informativa en su colegio, Emiliano Romero, un joven de 17 años, originario de San Vicente, decidió aplicar en la institución para estudiar Ingeniería en Mecatrónica y Robótica.

Romero describió la creación del Instituto Key como una «iniciativa bastante disruptiva», porque tiene un modelo de educación creado con apoyo internacional, pero mantiene una huella propia.

«Key ha venido a romper todos los esquemas que se creían de la educación superior en universidades, ya que presenta un modelo educativo que no solamente es teórico, sino mucho más práctico. No solo es lo técnico, también se centra mucho en la parte humana de los ingenieros, no solamente que podamos hacer los proyectos, sino transmitirlos», expresó.

Resaltó que en los primeros meses que lleva en Key, una de las experiencias que más disfrutó fue la visita de cuatro científicos de la NASA al U. S. Space & Rocket Center.

«Nos presentaron diferentes planetarios, de asteroides, planetas, estructuras de cuerpos celestes, las cuales nosotros pudimos ver en 360° dentro de un domo cómo se veía el espacio», recordó.

También aseguró que le gusta todo del Instituto Key. «Me gusta mi grupo, me gusta mi cohorte, me gustan los profesores, me gustan los laboratorios, pero si tuviera que destacar algo definitivamente serían los profesores porque cada uno es experto en su área desde la parte de diseño, la parte de herramientas de “software”, de lo que es la empresarialidad. Tenemos profe[1]sores que no solo son teóricos, sino prácticos», afirmó.

Además del intercambio de conocimientos de los alumnos con científicos, el Instituto Key les brinda la oportunidad de que su último semestre de la carrera lo cursen en una universidad extranjera aliada.

«Puede ser en Olin College of Engineering; asimismo, en ese mismo semestre podemos también hacer una pasantía con una de las empresas aliadas de Key Institute», explicó.

Destacó que el Instituto Key no solo los prepara como profesionales durante la carrera, sino que les inculca el pensa[1]miento de aprender durante toda la vida.

«LO QUE MÁS ME GUSTA DEL INSTITUTO KEY ES QUE NOS ESTIMULAN A SOÑAR EN GRANDE», EXPRESÓ KEYLEN MÉNDEZ

Después de conocer el Instituto Key, Keylen Méndez, una joven de 17 años, decidió optar por estudiar una carrera de ingeniería, motivada por la infraestructura, oportunidades y el modelo educativo de la institución.

«Al principio, pensaba en el área de biología, pero después, cuando vi las actividades de Key, pensé que sí tiene potencial y me llamó la atención el área de ingenierías, entonces realicé todo el proceso para entrar», afirmó.

Keylen destacó que en el Instituto Key la educación es integral. «Te enseñan valores, autoconciencia, inteligencia emocional. No enseñan solo la parte teórica, sino aprender haciendo y te dan los materiales para hacerlo. Se puede ir al laboratorio cuando uno quiere y ahí se puede crear cualquier cosa», contó.

También enfatizó en que los docentes los impulsan a crear lo que se imaginan. «Me gusta bastante que acá te estimulan a soñar, no es como en otras universidades, que los maestros te dicen que seas realista; acá te dejan soñar, imaginar cosas impensables, te ayudan y te guían para que puedas lograr todo», afirmó. Aseguró que ser parte del Instituto Key se siente un orgullo y es una inspiración para ser parte de una transformación en El Salvador.

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