En la actualidad, el párkinson es la segunda enfermedad neurodegenerativa más común después del alzhéimer. De acuerdo con el Instituto Salvadoreño del Seguro Social (ISSS), entre 1,000 a 1,200 pacientes reciben control en la clínica de movimientos anormales de este centro de salud, mientras que en el mundo se estima que hay entre ocho millones y nueve millones de personas que lo padecen.
«Tenemos la frecuencia de las enfermedades que llamamos neurodegenerativas, las cuales provocan la pérdida de sustancias importantes en el cerebro y que terminan afectando en ciertas funciones cerebrales», explicó Susana Peña, neuróloga con especialidad en trastornos de movimiento.
Destacó que la prevalencia mundial de esta enfermedad es de 315 personas diagnosticadas por cada 100,000 habitantes. «En Latinoamérica, se había observado que es más, porque son 472 por 100,000 habitantes», remarcó.
Añadió que esto no es lo más grave, en todo el mundo, el párkinson es la enfermedad neurológica que está aumentando más rápidamente su frecuencia, el número de casos se ha duplicado en los últimos 25 años y su prevalencia seguirá creciendo a medida que la población envejezca.
«El problema con la enfermedad de Parkinson es que se está documentando como un incremento en cuanto a la frecuencia y eso se debe por las causas que provocan la enfermedad como más asociadas al envejecimiento, porque estamos ante una población que está envejeciendo con mayor edad de supervivencia», mencionó la neuróloga.

Este incremento de más personas diagnosticadas con este padecimiento se debe a factores ambientales: exposición a pesticidas, no solo exponerse por vivir o trabajar en una granja, sino el consumo de alimentos contaminados, al igual que estar expuestos a metales pesados.
La neuróloga también hizo hincapié en que otro factor que recientemente está causando el párkinson es la diabetes mellitus.
«Muchas veces las enfermedades crónicas, entre esas la diabetes mellitus, también están favoreciendo este fenómeno, y este es reciente, se llama neuroinflamación, eso lleva a neurodegeneración, que puede provocar párkinson», explicó.
La especialista señaló que esta es una enfermedad neurodegenerativa progresiva que afecta las neuronas que predominantemente producen dopamina en una región cerebral específica, lo que afecta la actividad motora de quienes la padecen.
«Otra cosa importante es que la gente está consultando muy tarde o se les está diagnosticando muy tarde. Hay que tener claridad de que la enfermedad comienza mucho antes de cuando la gente nota el temblor o nota sentirse rígido, lento. Eso se llama la fase premotora», indicó la doctora.
De acuerdo con Peña, los síntomas se pueden presentar desde 10 hasta 20 años antes de un diagnóstico.
«Empieza con síntomas tan inespecíficos como estreñimiento, insomnio, un fenómeno que se llama piernas inquietas, perder el olfato, trastornos del ánimo como depresión, ansiedad y nadie se imagina que años después va a desarrollar una enfermedad neurodegenerativa», destacó.
Aunque es una enfermedad que todavía no se ha encontrado una cura, los medicamentos ayudan a neutralizar los movimientos.
El tratamiento principal es la levodopa (generalmente combinada con carbidopa, como en Sinemet), que repone la dopamina cerebral, siendo el más eficaz para controlar temblores, rigidez y lentitud motor. También existen otras terapias más avanzadas que controlan el movimiento.
Cifras:
472 Habitantes por cada 100,000 en Latinoamérica son diagnósticados con Parkinson.
20 Años antes de un diagnóstico pueden aparecer los síntomas de este padecimiento.
Frases:

«Entre las enfermedades neurodegenerativas la más frecuente es la enfermedad de Alzheimer. La segunda es la enfermedad de párkinson», Susana Peña, Neuróloga.

«Esta es como la versión 2.0 de los tratamientos avanzados del párkinson. Son tratamientos que van más allá de la medicina», Eduardo Lovo, neurocirujano.






