La segunda vuelta electoral para elegir al presidente de la república para el período 2014- 2019, disputada entre Salvador Sánchez Cerén, del FMLN; y Norman Quijano, de ARENA, le costó al país $23.2 millones.

El Ministerio de Hacienda tasó el valor del voto para esa elección presidencial en $5.11 por cada sufragio válido recibido por los dos partidos políticos en contienda electoral.

Sánchez Cerén fue el ganador de esos comicios, en los que hubo 2,985,266 votos válidos, que representaron una erogación de $15,254,709.26 en concepto de deuda política entregada a ambos institutos políticos.

A dicho monto se sumó lo que el Tribunal Supremo Electoral (TSE) destinó para desarrollar la segunda vuelta ($8 millones). Sin embargo, esta cifra no incluye el presupuesto destinado al despliegue de elementos de la Policía Nacional Civil (PNC), de la Fuerza Armada y del personal de Protección Civil.

Las últimas reformas de la Constitución de la República, avaladas en julio pasado por la Asamblea Legislativa, eliminan la segunda vuelta electoral presidencial, avalan la reelección indefinida presidencial y elevan de cinco a seis años el período del mandatario.

Los analistas y académicos Mauricio Rodríguez, René Martínez y Nelson Flores sostuvieron que la eliminación del balotaje le permitirá al Ejecutivo contar con nuevos recursos económicos para impulsar proyectos y programas en beneficio de la población, en especial de la más vulnerable.

«Las segundas vueltas electorales se convertían en un alto costo para el Gobierno y el país […], ahora ese dinero servirá más para apoyar los proyectos sociales que se impulsan desde el Ejecutivo», dijo Flores, un especialista en administración pública.

Martínez, sociólogo de profesión, consideró que las enmiendas «constituyen un acto de racionalidad financiera y administrativa, y un aspecto de la modernización del sistema electoral, que en lo económico elimina la segunda vuelta y en lo administrativo incrementa en un año el período presidencial para que coincida con las elecciones municipales y legislativas».

Rodríguez, también sociólogo, aseguró que al no tener ya un gasto por balotaje se inyectarán recursos económicos a las arcas del Estado para financiar la inversión social.

«Es parte de un proceso de transformación del Estado y Gobierno. Eliminar la segunda vuelta electoral definitivamente es un ahorro en millones de dólares que bien pueden utilizarse en comprar medicina, educación, agricultura o cualquier otro programa social», afirmó.

En los últimos 41 años de historia política, el país registra otros dos balotajes: en 1984, José Napoleón Duarte, del PDC, frente a Roberto d’Aubuisson, de ARENA; y en 1994 Armando Calderón Sol, de ARENA, frente a Rubén Zamora, del FMLN. La segunda vuelta la ganó en 1984 Duarte, mientras que en el balotaje de 1994 el triunfador fue el arenero Calderón Sol.

Lee tambiénCapturan en Panamá a guatemalteco acusado de doble homicidio en San Miguel