El Centro de Confinamiento del Terrorismo (Cecot) es la cárcel más grande del continente y puede albergar a 40,000 reos, lo cual la posiciona como la prisión con más capacidad en todo el mundo, ya que supera a otras grandes cárceles, como la cárcel del condado de Los Ángeles y otras.
Según cifras oficiales, la prisión de Silivri, en Turquía, es considerada un penal con gran capacidad de población carcelaria. Para 2019 tenía 22,781 reos.
Estados Unidos, país donde existe la mayor población carcelaria considerando que la distribución es proporcional en cada Estado, cuenta con la cárcel del condado de Los Ángeles, que es el mayor sistema penitenciario de ese país por el número de reclusos, ya que tiene una población reclusa de 19,836; le sigue Isla Rikers, en Nueva York, que es el principal complejo carcelario de la ciudad, con casi 14,000 privados de libertad.
Estos datos permiten posicionar al Cecot como una de las prisiones del mundo con mayor capacidad para resguardar a reos. Autoridades de Seguridad han reiterado que esta cárcel está construida con estándares internacionales de calidad y seguridad que garantizan la limitación de comunicación de los privados de libertad, ya que todo el recinto está bajo el bloqueo de señal telefónica.

El Cecot, que cuenta con instalaciones modernas, tiene muros de 12 metros de altura, además de 19 torres de vigilancia y siete anillos de seguridad. Las instalaciones cuentan con diferentes pabellones para el confinamiento de reos. En total, 250 policías y 600 militares han sido asignados para vigilar el lugar.
Las celdas se encuentran hechas con material especial, están distribuidas en ocho pabellones, tienen cuatro niveles metálicos en forma de camarotes para los criminales, así como cerraduras especiales para que no puedan ser vulneradas.
«Los estándares con los que se construyó esta obra son de los mejores estándares internacionales. Tenemos la mejor infraestructura carcelaria de Latinoamérica y la de mayor capacidad del mundo. El Cecot es donde van a pasar, permanecer y morir los terroristas que por años asesinaron y enlutaron a miles de familias salvadoreñas», ha dicho recientemente el ministro de Seguridad, Gustavo Villatoro.
Este centro también se encuentra equipado con cámaras térmicas de reconocimiento facial, con lectura de placas, sensores en el perímetro interno de la cárcel, un sistema de videovigilancia con un «software» moderno con sistema infrarrojo.
El Cecot es otra prueba de los esfuerzos que está haciendo el Gobierno del presidente Nayib Bukele junto con el Gabinete de Seguridad para brindar la tranquilidad que la población salvadoreña se merece. Funcionarios han dicho que no descansarán hasta que el último pandillero, cabecilla, colaborador y otros estén dentro de la cárcel, y se asegurarán de que no salgan de ella.
Hasta ahora, las pandillas en El Salvador han sido desarticuladas en más del 75 %. Esto gracias al Plan Control Territorial y al régimen de excepción, período que ha funcionado para sacar de las calles a más de 64,300 pandilleros a escala nacional.
El actual Gobierno ha ejecutado varias reformas del Código Penal, de la Ley Especial contra el Crimen Organizado, la Ley Especial para la Intervención de las Telecomunicaciones y la Ley de Telecomunicaciones para evitar la corrupción.
«Por años estuvimos sometidos a una cultura de muerte y nunca nadie hizo nada. Hoy, desde un Estado de derecho, estamos librando una guerra contra las pandillas, limpiando nuestro país de ese cáncer de la sociedad», ha dicho Villatoro.






