A sus 12 años, Justin Alessandro Pérez Amaya, recibió un riñón por parte de su madre, Jessica Amaya, ya que hace dos años fue diagnosticado con insuficiencia renal y su condición de salud lo hizo candidato a este procedimiento quirúrgico.
Su madre comentó a «Diario El Salvador» estar agradecida con todo el personal de salud del Hospital Nacional de Niños Benjamín Bloom por hacer posible que Justin pudiese ser trasplantado el 28 de septiembre pasado para mejorar su condición de salud.
«Yo les agradezco. Desde que yo entré al hospital todos fueron muy atentos, me explicaron todo el proceso desde antes del trasplante. Todos hacen un trabajo excepcional desde los urólogos, anestesistas, nefrólogos. Mi respeto para todos. El cuidado que le dan a uno, incluso, las personas de la limpieza aportan al buen trato, si alguien dice lo contrario, es mentira, yo lo viví. El trasplante fue un éxito y mi hijo está feliz», aseveró Amaya, quien actualmente también está en recuperación.
Jessica relató que el proceso fue complejo, ya que desde que se le detectó la enfermedad a su hijo tuvieron que «luchar» contra diferentes padecimientos propios de esa condición de salud, como la baja cantidad de plaquetas, hemoglobina, entre otros factores que, incluso, llegaron a retrasar el trasplante.
Recordó que fue «para la pandemia que lo empecé a ver decaído, lo fui evaluando y para el 1° de mayo lo vi pálido, y fue que particular le hice unos exámenes y se le descubrió que tenía anemia. Se le dio tratamiento, le daba sus alimentos y vitaminas; pero el 20 de mayo de 2020 comenzó a inflamarse del cuerpo. Posteriormente, le volvimos a hacer exámenes, y tenía temor que se descubriera alguna enfermedad», dijo.
A su llegada al hospital Bloom, los médicos le dieron atención, lo recibieron y lo ingresaron para hacerle los respectivos análisis.
«Me dijeron que lo iban a ingresar a nefrología. Estando allí el médico me dijo que tenía insuficiencia renal. Me explicaron todo lo que él [Justin] tenía. También me dijeron que necesitaba diálisis. Uno se siente entre la espada y la pared, pero yo decía que, si Dios me había puesto esa prueba, iba a luchar junto a él. Los médicos me explicaron sobre los beneficios de la diálisis, del trasplante y que yo podía ser su donante. Yo le expliqué al niño lo que iba a pasar y comprendió el proceso al que se iba a someter», manifestó la madre.
Resaltó la valentía de su hijo, y el ánimo y apoyo que el personal médico, de enfermería y todo el equipo del hospital le brindaron durante cada etapa previa al trasplante.
Otro de los aspectos que Amaya enfatizó fue el apoyo del área de psicología del hospital Bloom. «Las psicólogas hacen un gran trabajo con los niños, y con nosotros los padres. Incluso, yo le dije al niño que iba a aprender para hacerle las diálisis en casa. Gracias a Dios tenemos dos años y seis meses que le diagnosticaron la enfermedad y nunca recayó cuando estuvo en diálisis, ni en la hemodiálisis», finalizó.
DePaís
«El trasplante fue un éxito y mi hijo está feliz»: Jessica Amaya
El Hospital Bloom ejecutó con éxito un trasplante de riñón a Justin Pérez, luego que su madre fuese la donante del órgano que necesitaba.

Jessica Amaya donó un riñón a su hijo Justin, de 12 años. Foto: Cortesía.





