Los embarazos en niñas y adolescentes en El Salvador disminuyeron casi un 70 % en los últimos diez años, según un estudio realizado por el Fondo de Población de las Naciones Unidas (Unfpa por sus siglas en inglés).
El representante auxiliar de Unfpa, Mario Iraheta, detalló que en entrevista de Diana Verónica y Tony que en 2024 se reportaron 7,900 embarazos en niñas y adolescentes, lo que representa una reducción importante en comparación con el 2015 cuando se registraron 25,000 embarazos anuales.
«Desde hace algunos años vemos que los embarazos en niñas y adolescentes cada vez van disminuyendo más. Con datos de 2015, nos dimos cuenta de que en el país se generaban anualmente casi 25,000 embarazos, eso significaba que eran 68 embarazos al día», dijo Iraheta.
Agregó que, esta cifra fue bajando y es ahí cuando nace su iniciativa «Llegar a cero embarazos en niñas y adolescentes» porque señaló que el embarazo adolescente supone que una niña tuvo que, en la mayoría de los casos, truncar sus oportunidades de desarrollo personal.
«En 2024, hemos bajado a 7,900 embarazos, es decir, de 25,000 hemos pasado a 7,900, eso quiere decir, que ahora estamos teniendo anualmente 17,000 embarazos menos en el año que teníamos en 2015. Hemos bajado a un tercio de lo que se tenía antes. Hemos pasado de tener 68 embarazos al día a 21», expresó el representante de Unfpa.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) cataloga el embarazo adolescente entre los 15 y los 19 años. Sin embargo, Iraheta explicó en el país, hay embarazos de 14 años o menos, por eso, el mapa de embarazos en niñas y adolescentes que presentaron en junio los detalla desde los 10 a los 19 años.
Ante esto, diversas instituciones del Gobierno llevan a cabo acciones para prevenir el embarazo en niñas y adolescentes. Estas intervenciones son apoyadas por Unfpa. Iraheta destacó que desde el Estado salvadoreño se llevan a cabo atenciones en centros de salud, así como charlas educativas en centros escolares a escala nacional.
«Trabajamos con el Ministerio de Educación, de Salud, con el despacho de la primera dama. El rol de las agencias de las naciones unidas es ayudar a que los gobiernos materialicen esa agenda de derechos humanos», indicó Iraheta.
Agrega que, uno de los componentes de su trabajo es «apoyar todas las iniciativas que el Estado tiene para reducir el embarazo en niñas y adolescentes. Ahí entra todo lo que tiene que ver con servicios de salud, la parte educativa en las escuelas, con todos los programas que también promueve deportes, autoestima, etcétera. Hay muchas instituciones del Estado que están desarrollando este tema».






