En la comunidad Bola de Monte, del distrito de San Francisco Menéndez, en Ahuachapán Sur, por más de una década un grupo de lideres comunitarios cuidan sus vidas a través de las estaciones de pluviómetros.  Ellos se han tomado la responsabilidad de avisar de los peligros por inundación, desbordamiento de ríos, deslave de tierra, caída de árboles y altas mareas.

Gracias a su constante formación a través de diversas organizaciones y con su experiencia, han sido claves para que con su monitoreo de rutina emitan alertas y sean escuchadas por instituciones del Gobierno del presidente Nayib Bukele, para que estas actúen oportunamente y hagan obras de mitigación para prevenir desastres.

Dichas advertencias e información son compartidas a través de un grupo WhatsApp que tienen las comunidades. La alerta temprana la emiten cuando la humedad pasa de 45 milímetros en adelante, explicaron.

El pluviómetro es un instrumento que sirve para medir la cantidad de lluvia que cae en el territorio.

Los habitantes de la comunidad explican que el pluviómetro es clave para obtener datos para valorar parámetros adecuados, para que agricultores de la zona puedan medir los niveles de humedad y tomar acciones ante la adversidad de efectos del cambio climático e implementar acciones para no perjudicar sus producciones.

«Hacemos una medición todos los días a las 6 de la mañana, lo hacemos con base en el pluviómetro que tiene una probeta y nos mide los milímetros de agua que cae. Esto lo hacemos para cuidar nuestra vida; yo llevo en esto más de 10 años. El riesgo es el mismo, pero estamos más preparados porque monitoreamos constantemente. Con base en eso buscamos ayuda, ya sea de ser evacuados o de hacer labores de mitigación», expresó Porfirio Beltrán, monitor de la zona.

Beltrán elabora una bitácora durante la época de lluvias en el que registra las cantidades de agua, las actividades eléctricas y el estado del viento.

Aseguró que su bitácora marcó en septiembre que cayeron sobre el territorio de esta zona costera de San Francisco Menéndez 504.4 mililitros de agua, lo que equivale a toda una época de lluvias de años anteriores.

Aseguran que el Gobierno, de manera oportuna, ha hecho el dragado de las bocanas El Botoncillo y El Tamarindo, ambas en el cantón Garita Palmera y El Zaite, en Barra de Santiago, que es donde en años anteriores daban problema, por lo que con los trabajos hubo menos daños e inundaciones, a pesar de que hubo lluvia de mayor intensidad.

«El miedo no desaparece, pero hacemos un trabajo, y eso nos ha permitido implementar proyectos, porque en el cambio climático hay muchos factores inmersos donde todos debemos de incluirlos, desde educarlos no tirando basura y cultivando nuestros propios medios de vida, como la implementación de huertos caseros», manifestó María Torres, miembro de la Asociación Intercomunitaria para el Desarrollo y la Gestión Sostenible de la Microcuenca el Aguacate.

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