En San Antonio del Monte, Sonsonate, celebran el día de su santo de manera muy peculiar: con una misa matinal a la que llegan turistas de diversas zonas del país y feligresía católica incluso de Guatemala.
De la iglesia central parte una procesión hacia la colonia El Calvario, ubicada unos 300 metros al sur del centro del municipio, y ahí cierran con un convivio en el que reparten la tradicional sopa de gallina india para todos los residentes, en una ermita que fue construida hace 50 años, especialmente para la celebración organizada por la cofradía de la localidad.
Una ermita es una capilla o iglesia pequeña dedicada a un santo o a una advocación mariana, situada generalmente en una zona despoblada, en las afueras, y en la que no suele haber culto o misa permanente. «Nosotros somos los encargados de mantener las tradiciones y costumbres que como San Antonio del Monte nos caracterizan. El 13 de junio conmemoramos el fallecimiento del santo, no es en honor a nuestras fiestas patronales, hay que aclarar.
Nosotros hacemos gestiones o pedimos donaciones para hacer esta actividad todos los años. Antes de esta celebración hacemos un rezo. Invito a las personas a que vengan a conocer nuestra cultura», indicó Dónal Urbina, mayordomo de la cofradía.
A principios del siglo XVIII, según la historia, los frailes del convento de Santo Domingo, de Sonsonate, fundaron el pueblo de San Antonio del Monte, en el que la colonia El Calvario se convirtió en un lugar histórico y representativo de las tradiciones innatas del pueblo.

Anteriormente, en 1733, los monjes dominicos, dedicados a la vida en retiro, consagrada a Dios y dedicada principalmente a la oración y al trabajo, comenzaron a construir la ermita consagrada a san Antonio de Padua, solemnemente bendecida e inaugurada el 4 de agosto de 1740 por el sacerdote Antonio Calvo.
Alrededor de la ermita original, indios y mulatos construyeron sus viviendas y dieron origen a un villorrio, una población pequeña y poco urbanizada, que progresó rápidamente debido a la fama que corrió en toda la provincia.
Además, se le adjudicó un fervor religioso por los milagros de la imagen de san Antonio. A un costado de la colonia El Calvario donde se celebra la tradición también hay un río, nombrado Los Milagros, ya que según los fieles católicos sus aguas han servido para sanar enfermedades, por lo que fomenta la fe religiosa de elevar plegarias con diversas peticiones.
En 1770, según el arzobispo don Pedro Cortés y Larraz, en el pueblo de San Antonio del Monte había una población de 49 familias con 200 personas. En honor a esto, la cofradía previo a la celebración hacía un rezo en la ermita y repartía cerca de 200 tamales.
Desde su fundación y durante la época colonial fue un pueblo de la provincia de Izalco, o alcaldía mayor de Sonsonate. Actualmente, el municipio tiene aproximadamente 27,000 habitantes.






