El Juzgado Décimo Segundo de Paz de San Salvador decretó que Ángel María Benavides acusada de hurto por medios informáticos, siga en prisión mientras continúan las investigaciones en su contra.

«De acuerdo a las investigaciones, Benavides interceptaba a las víctimas, en su mayoría de la tercera edad, y les insistía para que se afiliaran a un supuesto bono que entregaría el gobierno, pero que se tenían que registrar por medio de su cuenta bancaria», indicó la fiscal del caso.

La fuente explicó que luego de convencerlas, las llevaba a un cajero automático para que ingresaran sus tarjetas y así memorizar las claves. Cuando finalizaban el registro intercambiaba las tarjetas para después sacar el dinero de las cuentas de las víctimas.

Lee tambiénTribunal de menores enjuicia a tres pandilleros por asesinar a una adolescente

La investigación fiscal detalla que la imputada comenzó a delinquir en septiembre de 2025 en centros comerciales.

«Con esa modalidad, la imputada logró hurtar $50,000», indicó la fiscal.

Benavides fue capturada el 20 de diciembre de 2025, en el parqueo de la colonia Santa Marta 2, San Jacinto, San Salvador, y se le incautaron dos teléfonos celulares, seis tarjetas de débito de diferentes bancos y dinero en efectivo.

Lee tambiénHomicida de Tonacatepeque pasará 20 años en la cárcel

En otro caso, Sandra Escobar fue condenada a 15 años de cárcel por extorsionar a un comerciante del distrito de Aguilares, San salvador.

Según las investigaciones, las extorsiones por parte de Escobar iniciaron en noviembre del 2010. La imputada se presentó al negocio de la víctima y le exigió el pago de $10 semanales, a cambio de no atentar contra su vida.

Otros pandilleros que también participaron en el delito, ya se encuentran cumpliendo condena en prisión.