El Instituto Nacional Thomas Jefferson, del distrito de Sonsonate, celebró ayer en el Centro de Emprendimiento Agropecuario la tradicional Atolada Jefferson, una actividad que cada agosto marca el inicio de la temporada del elote que constituye una de las expresiones culturales más significativas de la institución.
La actividad fue organizada por los estudiantes del Bachillerato Técnico Agropecuario, quienes también conmemoraron el Día del Agrónomo, que se celebra cada 28 de agosto.
«Esta es una tradición hereditaria de nuestros ancestros que hemos retomado como institución, y que se vincula con la producción del maíz, ya que nuestro departamento es uno de los máximos productores de este grano básico en el país», explicó Oswaldo Larín, director del instituto.

Larín indicó que más allá de la conmemoración cultural, la actividad se ha convertido en un espacio para fomentar la seguridad alimentaria en la zona y reforzar el compromiso de los jóvenes con la tierra.
«Queremos incentivar a los productores y a las nuevas generaciones para que mantengan el hábito de la agricultura, porque es parte esencial de nuestra identidad y desarrollo», añadió el director.

Con este tipo de iniciativas, el instituto no solo refuerza sus raíces agrícolas y culturales, sino que contribuye a fortalecer el valor de la producción local, ya que el departamento es uno de los principales productores del grano.
Durante la actividad también hubo espacios para fomentar las buenas prácticas ambientales y comercializar aperitivos derivados del cultivo como elotes locos, raspados, asados y sin faltar el tradicional atol a un precio simbólico.






