Tras varias semanas de preparación, niños y jóvenes de la Escuela Salesiana Domingo Savio, en San Salvador, realizaron un viacrucis viviente, una tradición religiosa que revive los últimos momentos de la vida de Jesús de Nazaret, para fomentar la meditación y la reflexión sobre su sacrificio por la redención de la humanidad.
En total, fueron más de 400 estudiantes de primero a noveno grado del centro educativo los que participaron en dicha recreación, la cual se lleva a cabo desde hace 36 años en el centro educativo.

En la actividad religiosa, que duró dos horas, se representó la pasión, la muerte y la resurrección de Jesús. En dichas actuaciones, los estudiantes no Redacción Jónathan Pineda solo demostraron su talento para la actuación, sino también su fe.
La representación artística de los personajes principales Jesús, María y José estuvieron a cargo de los estudiantes de noveno grado. La creatividad se mostró, además, en la escenografía, como el sepulcro, una tarima para el sanedrín (el tribunal supremo judío), así como la tarima para el pretorio (la residencia oficial del gobernador romano en Jerusalén).

Los estudiantes, con el apoyo de padres de familia, elaboraron las tradicionales alfombras de Semana Santa con la representación de escenas y estaciones, donde también demostraron la creatividad y el fervor.
«Principalmente, buscamos fortalecer la fe y la espiritualidad de cada uno de los fieles. Lo hacemos con mucho amor para cada uno de los asistentes», explicó Ismael Pérez, profe[1]sor y coordinador de noveno grado.

Por su parte, Reynaldo Cortez, el estudiante que interpretó a Jesús, comentó que para él fue un honor representarlo y que siempre deseó hacer ese papel.
Jénnifer Pérez, madre de familia, destacó que este tipo de actividades «invitan a reflexionar sobre la vida que llevamos y cómo podemos incrementar nuestra fe». La actividad contó con la participación de más de 1,000 asistentes que año con año disfrutan de las actuaciones de los estudiantes.






