El expolicía de la División Élite contra el Crimen Organizado (DECO), José Wilfredo Caishpal Aguirre, fue condenado a seis años de cárcel por el delito de concusión.
La Fiscalía le probó al Tribunal Segundo de Sentencia de Santa Tecla, que entre junio y agosto de 2023, le exigió a una víctima $10,000 a cambio de no capturarla, junto con su familia, bajo el régimen de excepción. Al principio fue acusado por extorsión agravada, pero se modificó por concusión.
Las autoridades lo acusaron inicialmente por el delito de extorsión agravada en perjuicio de una víctima bajo régimen de protección. Además, la Fiscalía General de la República le atribuyó el delito de tenencia, portación o conducción ilegal e irresponsable de armas de fuego.
Pero tras valorar las pruebas presentadas en la vista pública, el Tribunal Segundo de Sentencia de Santa Tecla resolvió modificar la calificación jurídica del delito a concusión.
La concusión es un delito de corrupción donde un funcionario público, en este caso el entonces policía, abusando de su cargo, exigió o indujo a la víctima a entregarle dinero bajo amenazas.






