Han pasado más de 19 días desde que la Fiscalía General de la República (FGR) informó sobre el hallazgo de dos cadáveres en la zona de Lourdes, y que podrían ser Diego Miguel de León Sibrián, de 22 años y su compañero Wilmer Escalante, desaparecidos el 27 de noviembre del 2020 en la residencial Nuevo Lourdes. Sin embargo, los días han pasado y tras realizadas las pruebas de ADN, la familia de de León Sibrían aún mantienen la zozobra por saber si es su pariente o no.
La compañera de vida manifestó a «Diario El Salvador» que todavía están a la espera de los resultados de las pruebas de ADN realizadas a las osamentas encontradas el 22 de enero en el cantón El Limón, municipio de Colón. Agrega que el ministerio público todavía no les ha dado fecha, a pesar que a la madre de una de las supuestas víctimas le tomaron las pruebas el 25 de enero, es decir hace 16 días.
«Todavía estamos a la espera de todo esto, solo nos han dicho que tenemos que esperar los resultados de las pruebas nada más», manifestó.
El día que encontraron los cadáveres, la hermana de Diego Miguel, Jacqueline de León pidió ayuda a la FGR, a través de su cuenta de Twitter, para que el proceso para determinar la identidad de uno de los cuerpos fuera rápido y saber si era su hermano o no.
Ante esto, el fiscal general, Raúl Melara respondió: «Se está trabajando de manera coordinada, en este mismo momento, para poder identificar a las víctimas, lo antes posible. Puedo imaginar su dolor y le aseguro que seguiremos dando el acompañamiento que su familia necesita». Melara añadió que ya había una persona captura por estar implicada en el crimen y que no descansarían hasta que los responsables del crimen fueran condenadas.
Por su parte de León respondió que le habían dicho que el proceso duraría entre tres a cinco meses y que cómo podían someter a las familias a tal espera, «si esperar un mes ya es mucho no se diga tanto tiempo más. Sigo pidiendo ayuda para que todo el proceso se agilice mucho. Por favor señor fiscal», suplicó la hermana de la víctima.
«Buen día señor fiscal. rogamos, imploramos ayuda para que los resultados de la prueba tomada hoy por medicina legal a mi madre este rápido por favor porque es un infierno esperar 1,2,3,4,5,6 meses para saber si es mi hermano ayuda. Es demasiado tiempo», escribió de León.
LA DESAPARICIÓN
El joven desapareció la noche del 27 de noviembre cuando salió de Santa Tecla hacia Lourdes a dejarle un dinero a un compañero de trabajo, que también fue reportado como desaparecido.
Diego recién se había convertido en padre de familia y trabajaba en el área de servicio al cliente de un restaurante de comida china. Su familiar relató que el día de la desaparición llegó de trabajar, descansó un poco y luego salió rumbo a la residencial Nuevo Lourdes Poniente, donde se encontraría con Wílmer Vladimir para entregarle un dinero prestado.
«El muchacho le pidió de favor si le podía prestar un dinero. Inmediatamente le dijo que sí, y él se lo fue a dejar», contó la pariente.
La compañera de vida de Diego recordó que el último mensaje que recibió de él fue a eso de las 6:48 de la noche, donde le informó que había tráfico pesado para entrar a Lourdes.
La familiar comentó que durante dos días han buscado en hospitales, en morgues y en bartolinas policiales sin obtener una respuesta favorable.
Agregó que lo único que han encontrado es el Documento Único de Identidad (DUI) de Diego, el cual estaba en la caseta de la residencial Nuevo Lourdes Poniente.
Cuatro días después de la desaparición, el 1 de diciembre de 2020, una mujer identificada como Mónica Michel Carranza Muñoz, de 27 años fue detenida en la casa #1 del block 43 A, de la residencial Nuevo Lourdes donde se encontraba estacionada la motocicleta de Diego.
Ese mismo día, la Policía también localizó dentro de la vivienda, el casco del joven, una subametralladora 9 milímetros, 100 cartuchos calibre 38, 50 cartuchos 9 milímetros y 50 cartuchos para pistola 357.
El hallazgo de la motocicleta fue confirmado por la policía, durante la mañana del lunes 30 de noviembre, «hemos determinado, por medio del número de placa, que efectivamente es la motocicleta en la que se conducía uno de los jóvenes reportados como desaparecidos», comentó en ese momento una fuente policial.






