El Despacho de la Primera Dama, Gabriela de Bukele, en coordinación con el Instituto Crecer Juntos, desarrolló este sábado el Festival Departamental del Juego en Santa Ana, donde más de 1,500 niños y niñas junto a sus familias disfrutaron de una jornada gratuita de recreación en el estacionamiento del Estadio Óscar Quiteño.
El evento tuvo como objetivo fomentar el juego, la creatividad y la integración familiar, a través de diversas estaciones lúdicas instaladas en un entorno seguro, reflejo del clima de tranquilidad que vive el país.
Durante la actividad, la niñez participó en dinámicas como el circuito motor, estaciones de agua y burbujas, pintura, construcción, juegos inflables, piscina de pelotas, cuentacuentos, educación vial y la tradicional lotería de Fovialito.
También se contó con la participación de Tin Marín y una granja interactiva, que permitió a los pequeños explorar un entorno sensorial diseñado para estimular sus sentidos.

Este es el quinto de una serie de 14 festivales que se llevarán acabo en todos los departamentos del país durante octubre.
Iniciaron celebrándose del 3 al 5 de octubre en los departamentos de La Unión, Usulután y San Miguel, con la participación de 4,680 niños y sus familias.
Este domingo continuarán en Sonsonate, en el Polideportivo Santa Eugenia, del distrito de Sonzacate.
Con esta estrategia denominada Juguemos Juntos, en dos años de implementación, más de 46,000 niños y sus familias de todo el país han participado en experiencias lúdicas como los Festivales de Tradiciones, las Giras a Jugar con Lula, festivales del juego en el Mes de la Niñez y el Juego y el Día Nacional e Internacional del Juego, entre otros, indicaron representantes de la institución.
Bajo el liderazgo de la Primera Dama, El Salvador cuenta con un marco legal que reconoce el juego como un derecho fundamental, convirtiéndose en un referente internacional en su implementación como eje del desarrollo infantil.
En sus dos años de implementación, esta estrategia ha beneficiado a más de 46,000 niños, logrando acercar espacios de sano esparcimiento en comunidades que antes sufrieron el asedio de las pandillas y ahora viven en paz, gracias al éxito de la estrategia de seguridad implementada por el Gobierno del presidente Nayib Bukele.






