Por primera vez en El Salvador, la Fiscalía General (FGR) atribuye en un juicio masi vo responsabilidad penal a cabecillas de una estructura criminal jerárquica por delitos cometidos materialmente por sus subordinados.
El fiscal adjunto contra el Crimen Organizado, Max Muñoz, al presentar el planteamiento de acusación contra 486 cabecillas de la MS explicó que los están procesando por 47,000 delitos registrados entre 2012 y 2022.
Muñoz hizo referencia a la teoría de la autoría mediata en aparatos organizados de poder, doctrina jurídica que data de 1963 que desarrolló el jurista alemán Claus Roxin con resultados contundentes en tribunales mundiales.
Como antecedente se mencionó que la autoría mediata a la que se enfrentan los cabecillas se apli có en tres casos históricos. Uno de estos fue el juicio de Adolf Eichmann en Jerusalén, un funcionario nazi detenido en Argentina, juzgado y condenado a muerte en Israel, por su participación en el holocausto.
El otro fue el juicio de las juntas militares en Argentina, en 1985, donde las cúpulas militares de la dictadura de 1976 a 1983 fueron condenadas por crímenes de lesa humanidad; y el tercer juicio histórico bajo esta teoría fue el caso del expresidente pe ruano Alberto Fujimori, que culminó con una condena de 25 años por las matanzas de Barrios Altos y La Cantuta, por ser crímenes de lesa humanidad.
Este juicio ha provocado la reacción en defensa de los pandilleros de Kenneth Roth, exdirector ejecutivo de Human Rights Watch, quien calificó de «injusto juicio colectivo», y ante lo cual el presidente Nayib Bukele expuso: «Estos 486 terroristas no son delincuentes menores. Son líderes de pandillas bien conocidos, la mayoría de ellos ya condenados por crímenes que cometieron personalmente, incluyendo asesinato, violación (a menudo violación seguida de asesinato), extorsión y secuestro».
Bukele agregó: «Pero este llamado “juicio masivo” trata sobre los 47,000 crímenes que ordenaron, incluyendo más de 29,000 asesinatos probados más allá de una duda razonable».
DABAN LAS ÓRDENES DE MATAR O EXTORSIONAR
De hecho, en el caso de los cabecillas de la MS, el fiscal Muñoz dijo: «Se utiliza la teoría de la autoría mediata en los aparatos organizados de poder porque fueron los que dieron las órdenes para cometer todos los delitos que la pandilla hizo durante este tiempo».
Este término jurídico conlleva atribuir la responsabilidad penal a los líderes de estructuras jerárquicas —dictaduras, grupos terroristas o mafias— que deben responder por los crímenes consumados materialmente por sus subordinados.
Al aplicar esta teoría se evidencia que los pandilleros que actuaron como ejecutores son plenamente responsables, y los cabecillas también son autores porque tuvieron el dominio de la voluntad a través de la organización y su nivel jerárquico.
El ministerio público probará en la audiencia única abierta una serie de requisitos que llevaron a configurar la autoría mediata de los cabecillas enjuiciados.
El primer elemento es que durante una década tuvieron un poder de mando, ya que ellos estaban en la cúspide de la estructura terrorista y emitían órdenes hacia el nivel más bajo de la agrupación delictiva, bajo la amenaza de matar a quien desobedecía una orden.
La estructura también operó al margen del ordena miento jurídico con el establecimiento de sus propias reglas. Además, disponía de ejecutores automáticos para consumar los delitos.






