El Fiscal General de la República, Rodolfo Delgado informó este jueves, que luego de un aviso de la Superintendencia del Sistema Financiero (SSF), han abierto una investigación por el delito de defraudación a la economía pública, captación ilegal de fondos del público y lavado de dinero en contra de Gerson Orellana Ayala, propietario de la empresa Financiera Credi Cash que operaba principalmente en Chalatenango.

El funcionario expresó que Orellana, quien ya está detenido, tiene antecedentes por el delito de estafa desde 2020, cuando fue investigado en Chalatenango y que lo llevaron a estar detenido en algún momento. También se le ha detectado vinculaciones con la pandilla MS 13.

Como primeras acciones, la Fiscalía ha realizado allanamientos en las agencias Credi Cash de Chalatenango, Nueva Concepción y en la propia vivienda de Orellana. «En este momento, lo que hemos inmovilizado en diferentes cuentas bancarias ha sido $10,381,236 y además se encontró dinero en efectivo, tanto en Credi Cash como en el guardarropa de esta persona, que suman un total de $38 millones. Solo en su vivienda esta persona resguardaba $7 millones en efectivo», agregó Delgado. Durante el procedimiento detectaron que algún dinero estaba tirado en el piso, en huacales o resguardado en bóvedas que no poseían mecanismos extraordinarios de seguridad.

El reto para la Fiscalía es garantizar la devolución del dinero a la mayor brevedad posible a las decenas de afectados.

«Las acciones que hemos realizado es para garantizar que el dinero no esté depositado en huacales, en el suelo de las instalaciones de Credicash. Que esté debidamente resguardado en la bóveda de un banco, en una cuenta destinada para resguardar los fondos ajenos en custodia y también para realizar una confrontación entre los archivos digitales y en físico. Para proceder de manera ordenada con el mecanismo de devolución progresiva de cada uno de esos fontos», expresó Delgado.

Sobre la forma de operar de la empresa, explicó que «se utilizó un mecanismo para dar una apariencia de legalidad a las diferentes inversiones que ingresaban a este esquema. Los contratos eran legalizados por un notario y eso dio confianza a las personas de que su dinero estaba protegido. Pero, ese documento no garantiza la existencia de dinero para poder pagar rendimientos a los cuales se ha comprometido, en cada contrato».

Credi Cash también funcionaba en la colocación de préstamos a los comerciantes informales del mercado de la ciudad de Chalatenango. La empresa ofertaba préstamos al 5% de interés y a inversionistas ofrecía pagar un 10%.

«Tenemos la sospecha que algunos de estos dineros que eran distribuidos a manera de préstamos, con un interés diario, provenía de la actividad de la extorsión de la pandilla MS», dijo el fiscal general.

El funcionario explicó que la defraudación funcionaba con un esquema piramidal o Ponzi, el cual opera así: «A las personas se les promete ganar dinero rápido y sin ningún tipo de riesgo. Algunas personas reciben dinero al inicio, lo que hace creer que todo está funcionando bien. Pero ese dinero que se vende como ganancia no proviene de ningún negocio real», explicó Delgado. Los altos intereses se pagan con el dinero que aportan los nuevos clientes.
Engañadas por Credi Cash, algunas personas sacaron su dinero de los bancos formales autorizados por la SSF o vendieron propiedades para ganar dinero en la empresa financiera de Orellana.

Según la investigación, parte del dinero de los inversionistas ha ido a parar a la compra de 231 vehículos, que son 146 buses, 50 taxis y una flota de camiones para fletes.

Uno de los retos de la Fiscalía es identificar a la brevedad posible, cuántas personas han sido afectadas, cuánto dinero entregaron y hacia dónde se movió el dinero.

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