Roxana Hernández, doctora en Economía y presidenta de la Fondazione Horizzonti, regresó este mes a El Salvador, luego de más de 40 años. Ella asegura que el objetivo del viaje es buscar convenios con instituciones para que salvadoreños viajen a Italia a trabajar en diferentes carreras y oficios.
La Fondazione Horizzonti está ubicada entre Milán, Italia, y Suiza. Fue creada el año pasado y uno de sus enfoques es brindar oportunidades laborales y de formación continua a la diáspora salvadoreña radicada en el país italiano.
Este año, a Roxana Hernández se le presentó la oportunidad de comenzar un proyecto para ayudar a los salvadoreños por medio de un programa de migración laboral que permitirá que las personas viajen legalmente a Italia para trabajar en diversas áreas durante una temporada.
«Me dijeron, promovamos tu país [El Salvador] y demos la oportunidad, ya sea de trabajo o de estudio y educación para mujeres y hombres. En este momento en Europa tenemos una gran crisis porque hay poca gente joven, es una población vieja», mencionó Hernández.
Además, agregó que la motivación de retornar al país a ofrecer oportunidades se debió a los cambios en seguridad y desarrollo de El Salvador con el Gobierno del presidente Nayib Bukele.
«El hecho de que El Salvador cambió por medio del presidente Nayib Bukele tuvo un grandísimo impacto en Italia, ya que ahora se conoce más», dijo.
Las ofertas laborales a las que los salvadoreños podrán aplicar a través de la Fondazione Horizzonti son el ámbito de moda, robótica, informática, soldadura, enfermería y cuidados a adultos mayores.

De acuerdo con Hernández, las puertas para que extranjeros trabajen en enfermería surgieron después de la pandemia de la COVID-19 que dejó escasez de profesionales en esa área.
«El año pasado en Lombardía comenzaron a abrir espacios para enfermeros extranjeros, pero la gran crisis es que no sabían de dónde, ni a cuál país poderse acercar, entonces me dijeron “vamos a probar con El Salvador, no conocemos El Salvador”», agregó.
Los requisitos para aplicar a este programa de migración laboral son contar con estudios universitarios o certificaciones que avalen cada oficio, un dominio del italiano mínimo en nivel B1 y tener un año de experiencia laboral.
En tanto, Roxana Hernández continúa en el país trabajando por establecer convenios con entidades como el Ministerio de Trabajo para beneficiar a sus compatriotas.






