Luego de la tragedia por la explosión de una cohetería clandestina en el cantón Planes del Ranchador, en Santa Ana, que ocasionó la muerte de cinco personas, entre ellas dos menores de edad, y dejó varios lesionados de gravedad, las familias afectadas se encuentran recibiendo la atención integral por las distintas instituciones del Gobierno del presidente Nayib Bukele.

Entre los objetivos del Gobierno es darle diferentes alternativas para las familias que se dedican a la fabricación de productos pirotécnicos, pero no tienen las medidas de seguridad ni los permisos respectivos para dicha actividad.

De hecho, la explosión del sábado fue la segunda ocurrida en la zona, luego que el viernes se registrara un accidente similar en otra vivienda, el cual no causó daños personales.

«Ya se atendió a las familias que han salido afectadas, se les llevó frazadas e insumos porque han perdido sus casas», dijo Óscar Monzón, gobernador de Santa Ana.

Asimismo, un menor de 10 años, fue recibido la madrugada del miércoles en un hospital especializado para niños quemados de Texas, Estados Unidos, donde recibirá la atención para sus graves lesiones.

Esto fue debido a las gestiones de la Asociación Shriners El Salvador, con el Ministerio de Salud.

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