Robert «Bob» Menéndez, el senador demócrata de Estados Unidos (EE. UU.) condenado recientemente en ese país por corrupción, fue un aliado del primer gobierno del FMLN, administrado por Mauricio Funes, expresidente prófugo condenado a 28 años de cárcel y que, además, enfrenta otros procesos judiciales en su contra. 

Menéndez, de origen cubano y quien tuvo poder político en el país norteamericano, fue condenado la semana anterior por corrupción, fraude y por trabajar como agente para el Gobierno de Egipto. 

El senador demócrata representante del Estado de Nueva Jersey fue declarado culpable por un jurado popular de los 16 cargos que pesaban sobre él por soborno, fraude, extorsión, obstrucción a la justicia y de recibir pagos para actuar como agente de Gobierno de Egipto y de ayudar a un fondo de Qatar.

El juez del caso, Sidney H. Stein, tiene previsto dar a conocer la condena el próximo 29 de octubre, fallo que podría llevar al funcionario demócrata a pasar el resto de su vida en la cárcel. 

Menéndez vino a El Salvador a finales de abril de 2013 como presidente del Comité de Relaciones Exteriores del Senado de EE. UU. para sostener reuniones de trabajo con Funes y miembros de su Gabinete de Gobierno. 

El llamado «poderoso e influyente» senador demócrata estadounidense escogió a El Salvador para hacer su segunda visita a un país extranjero tras ser juramentado como presidente del Comité de Relaciones Exteriores del Senado.

Externó a Funes su respaldo para que El Salvador formara parte del Asocio para el Crecimiento, «una alianza entre Estados Unidos y un selecto grupo de países para acelerar y sostener el crecimiento económico de base amplia».

Durante su visita también dio un espaldarazo a la tregua que el Gobierno de Funes mantenía con las pandillas, a las que concedió beneficios carcelarios para sus miembros, económicos y de libertad ambulatoria a cambio de reducir el número de homicidios. 

Funes —quien vive en Nicaragua tras asilarse y luego pedir la nacionalización— fue condenado en mayo de 2023 por un tribunal de justicia a 14 años de prisión por haber promovido, facilitado e impulsado la tregua con las pandillas durante su administración.

El exgobernante salvadoreño también ha sido condenado a ocho años de prisión por el delito de lavado de dinero y a otros seis años de cárcel por el delito de evasión de impuestos.

Como senador, Bob Menéndez ha sido un acérrimo crítico del Gobierno del presidente Nayib Bukele, al grado de pedir al Gobierno estadounidense el congelamiento de la ayuda económica, entre otras acciones.

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