Con 58 votos, la Asamblea Legislativa aprobó ayer la suscripción de un empréstito con el Banco Centroamericano de Integración Económica (BCIE), por $135 millones, para financiar la fase 1 del programa de infraestructura vial y movilidad urbana.

El proyecto, en su primera fase, contempla la ampliación a cuatro carriles de la calle que conecta el municipio de Nuevo Cuscatlán y la carretera que conduce al puerto de La Libertad, para agilizar el tránsito y no afectar el flujo de vehículos en calles principales. Se trata de una intervención de 2.5 kilómetros, además de la construcción de un arriate y una ciclovía, la instalación de iluminación, señalización y obras de paisajismo.

También contempla, en otras etapas, la mejora del paso a desnivel Hermano, Bienvenido a Casa, en el bulevar Los Próceres, y la ampliación y construcción de un paso a desnivel en la intersección del Árbol de la Paz, ambos en San Salvador.

Incluye la construcción de otros tres pasos a desnivel en la zona norte, específicamente sobre el bulevar Constitución, en la intersección de la calle Zacamil, intersección con calle al volcán; y en la calle a La Gloria, donde se construirán un redondel, un puente y rampas para cinco carriles, dos con sentido hacia San Salvador y tres hacia Integración.

El propósito de este proyecto es reducir el tiempo de viaje que realizan los usuarios de esas calles, que son parte del Área Metropolitana de San Salvador (AMSS), hasta en 33 %.

Además, se busca mejorar el acceso hacia San Salvador Centro para los habitantes de la zona norte del país, particularmente de los distritos de Apopa, Nejapa y Quezaltepeque.

«Esto beneficiará a más de 1.6 millones de salvadoreños que transitan por estas zonas; pasará de 26 a 17 minutos el tiempo promedio de viaje. Esto es relevante porque cada minuto ahorrado se puede traducir en una mayor productividad y en menor impacto ambiental», explicó la diputada Dania González.

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