El Gobierno sigue realizando inversiones en los agromercados para garantizar la seguridad alimentaria, evitando la especulación con los precios de la productos de la canasta básica en los mercados tradicionales, sostiene el sociólogo y catedrático universitario René Martínez.
«Al destinarle $20 millones a dicho proyecto de gestión alimentaria no sólo se potencia y beneficia a los productores internos, sino también, y sobre todo, se beneficia directa y cotidianamente a la inmensa mayoría de la población que se acerca a dichos lugares», señaló Martínez en referencia al refuerzo presupuestario para el Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG).
Dicho refuerzo, aprobado recientemente por la Asamblea Legislativa, es para fortalecer el abastecimiento de los agros mercados y la creación de Centrales de Abasto, de la que ya hay una en el distrito de Soyapango, San Salvador Este, siendo programas que contribuyen a reducir la inflación, apoyan la economía familiar y alientan la producción local.
«Estos proyectos buscan crear las condiciones que permitan al país garantizar en un futuro la seguridad alimentaria, que es un puntal del plan de desarrollo social y progreso económico pues se baja sensiblemente el precio de los productos de consumo básico, impactando con ello los efectos nocivos de la inflación», explicó Martínez.
La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) indicó en noviembre pasado que El Salvador es el país con la menor inflación interanual de alimentos entre más de 50 países de América, Europa y Asia.
Dicha medición, que se realizó con datos hasta septiembre de 2024, mostró a El Salvador en la posición más baja con una tasa de -0.3 %, colocándose más de siete puntos por debajo del país con el registro inflacionario más alto en el rubro de alimentos, ocupado por Israel, con 7.8 %.
Los 55 agro mercados diseminados a escala nacional y la Central de Abasto instalada en Soyapango permiten a los salvadoreños comprar productos frescos, de buena calidad y a precios bajos, pues no existen intermediarios, ya que los bienes de consumo son adquiridos directamente al productor.
La fase 1 del Plan Económico del gobierno de Nayib Bukele, llamada Alimentación, ha incrementado el poder adquisitivo de los salvadoreños, pues comprando en los agromercados y en la Central de Abastos perciben una reducción de precios hasta del 50 %, generando ahorro que pueden usar en otros rubros.
«Sin duda este es el proyecto del presidente Bukele que más impacta en la vida diaria, una vida diaria que ya no sólo cuenta con seguridad pública, sino también con productos básicos de calidad y a buen precio», dijo el sociólogo y docente.
En su discurso de segundo mandato presidencial Bukele expresó que, resuelto el problema de inseguridad pública en el país, su administración se iba a centrar en mejorar la economía, que ahora se ubica como el principal problema.






