Los gobiernos de ARENA y del FMLN le dieron a la zona oriental falsas esperanzas con el puerto de La Unión. Las administraciones tricolores solamente contrajeron una millonaria deuda para operar la terminal marítima; sin embargo, eso no ocurrió. Las gestiones efemelenistas, por su parte, inauguraron la obra, pero el «elefante blanco» siguió ahogándose en las aguas del golfo de Fonseca, en La Unión.
El puerto (antes llamado de Cutuco, luego de La Unión y más tarde de la Unión Centroamericana) cumplió en junio pasado 14 años —tras la inauguración del entonces presidente efemelenista Mauricio Funes— sin convertirse en un importante centro logístico y polo de desarrollo para la zona oriental del país, como se proyectaba.
La inauguración de la obra marítima fue antecedida por los intereses de grupos económicos que pujaban por conocer cómo sería el modelo de administración del puerto, lo que frenó luego su apertura.
Un proyecto de ley sobre la concesión de la obra proponía el 90 % de participación privada y el 10 % del Estado. En la discusión sobre el modelo de concesión también se habló de que solo participara el sector privado, de solo el sector estatal o de porcentajes de distribución entre lo público y lo privado en lo administrativo.
Japón concedió a El Salvador un millonario crédito para reactivar la terminal portuaria, que lo convertiría en el más moderno de la región centroamericana. La Asamblea Legislativa aprobó a finales de 2001 el contrato del préstamo entre el Gobierno de El Salvador y el Banco de Japón para la Cooperación Internacional (JBIC).
La administración del entonces presidente arenero Francisco Flores —a inicios de ese mismo año— informó que el costo de la obra sería de $147 millones, de los cuales Japón financió el 75 % con un préstamo a 25 años plazo, más siete años de gracia y una tasa de interés de 2.2 %.
Las noticias sobre la construcción de la terminal marítima refirieron que «en la primera etapa del proyecto, que se prevé estará concluida en 2004 y a un coste de $94 millones, se construirá una serie de terminales para contenedores y barcos para pasajeros».
Además, se informó que «posteriormente y hasta 2010 se proyectaba la construcción de una terminal para barcos de carga a un coste de $53 millones, lo que permitirá convertir al puerto de Cutuco en un importante centro para el intercambio comercial internacional».
Los trabajos de la construcción de la terminal portuaria se iniciaron en mayo de 2005 con el consorcio Toa Corporation-Jan De Nul, de capital japonés y belga, que en enero de 2009 le entregó la obra al presidente arenero de turno, Elías Antonio Saca.
Al recibirla, Saca dijo que «la apuesta es convertir a toda esta región del oriente [del país] en un centro de distribución regional, capaz de solventar necesidades de logística y servicios para el resto de los países centroamericanos y para el norte del continente americano».
Ni Saca ni el efemelenista Mauricio Funes hicieron del puerto un referente atractivo para el comercio, mucho menos un centro de distribución regional, obra que desde 1994 comenzó a gestarse con su primer estudio de prefactibilidad que determinó en 1999 que la construcción en el mismo lugar donde estaba el puerto de Cutuco era viable.
ARENA gobernó desde 1984 con Alfredo Félix Cristiani Burkard; le siguieron Armando Calderón Sol, Francisco Flores y Elías Antonio Saca (del mismo partido político). Estos últimos hicieron poco o nada para poner en marcha la obra, que habría cambiado la vida de una población que sufrió los embates de la guerra civil, que fue más despiadada en la zona oriental.
Funes finalizó su mandato y comenzó la gestión del también efemelenista Salvador Sánchez Cerén, quien tampoco hizo mayor aporte para despertar al «elefante blanco» fondeado en las aguas del golfo, que continuó drenando las arcas del Estado para su mantenimiento y el pago de la millonaria deuda.
Ahora el presidente de la república, Nayib Bukele, anunció este mes el inicio de la fase 3 del Plan Económico, denominada Logística, que incluye la inversión privada más grande en la historia de El Salvador.
La empresa turca YILPORT Holding Inc. destinará $1,615 millones al megaproyecto Unión Portuaria del Pacífico, con la finalidad de modernizar el puerto de Acajutla y reactivar el olvidado puerto de La Unión en el golfo de Fonseca. La ejecución de las obras empezará a finales de este año, detalló la Comisión Ejecutiva Portuaria Autónoma (CEPA).






